“No daré ni un paso atrás, honraré tu memoria”: Grecia Quiroz

Nacional

La voz de Grecia Quiroz retumbó desde el templete instalado en la Plaza Morelos cuando se dirigió a la presidenta Claudia Sheinbaum. No hablo como adversaria política, advirtió, sino como una mujer a la que le arrebataron a su esposo y como una madre que tuvo que explicar a sus hijos por qué su padre no volvería a casa.

EL UNIVERSAL

“Señora presidenta, le pido justicia para Carlos Manzo, no una justicia a medias, no una justicia de discursos”, expresó ante miles de personas que ayer llegaron al centro de Uruapan para recordar al alcalde asesinado hace un año y exigir un alto a la violencia.

La multitud recorrió las calles desde el monumento al general Lázaro Cárdenas. Entre los asistentes había habitantes procedentes de distintos municipios de Michoacán y visitantes de otras entidades. La Marcha por la Justicia y la Paz transcurrió sin incidentes. Su destino fue la plaza del municipio, donde el 1 de noviembre de 2025 el alcalde fue asesinado.

Miles de personas marcharon con Grecia Quiroz para exigir justicia por la muerte de Carlos Manzo, que se ponga fin a la violencia y a las desapariciones en el país. Foto: Gabriel Pano/ EL UNIVERSAL

En el mitin se escuchó una consigna que convirtió el nombre del alcalde en reclamo: “¡Carlos, escucha, esta es tu lucha!”. También se exigió: “¡Justicia, justicia!”. No era una marcha sólo por él. Entre la gente caminaron familiares de personas desaparecidas, comerciantes y ciudadanos que exigieron poder vivir sin miedo.

Antes de que Grecia tomara el micrófono, junto con la madre de Carlos Manzo, la señora Angélica Diana Rodríguez, develó una estatua en homenaje al alcalde asesinado en ese mismo espacio.

A un año del crimen, su viuda regresó para exigir que se investigue no sólo a quienes lo ejecutaron, sino a quienes dieron la orden de que el homicidio se realizara.

La señora Angélica Diana Rodríguez, madre de exalcalde, y Grecia Quiroz develaron la estatua de Carlos Manzo en el centro de Uruapan.

“Hoy no estoy aquí para dar ningún discurso político”, comenzó.

Su mensaje; sin embargo, fue una exigencia directa al poder. Pidió una investigación “exhaustiva, independiente, transparente y sin límites impuestos por intereses políticos o personales”. Y fue más lejos al señalar que si las pruebas conducen a personas con poder político o económico, la investigación no debe detenerse.

“Porque la justicia no puede tener protegidos, porque la verdad no puede negociarse”, sostuvo.

Aclaró que no pide venganza ni condenas sin pruebas. “Detener a una persona no significa necesariamente haber esclarecido un crimen”, advirtió, mientras insistía en que hay preguntas sin respuesta. En su discurso, la alcaldesa de 36 años recordó al hombre que conoció antes de que su nombre se convirtiera en una consigna.

Destacó que Carlos Manzo decía que en una lucha existían tres caminos: la cárcel, la muerte o el éxito. “Y a Carlos le tocó la muerte. Le quitaron la oportunidad de ver crecer a sus hijos, de abrazar a su madre y de seguir caminando con la gente de Uruapan”, expresó.

Continuó: “A mí me quitaron al hombre [con el que compartí] muchos años, y yo lo único que esperaba era terminar mis últimos días con él”, expresó la alcaldesa.

Colectivos de madres buscadoras se unieron a la marcha para exigir justicia por los muertos y paz para las familias.

Antes de la intervención de Quiroz, una representante de familias buscadoras habló a nombre de quienes salen al campo a buscar a sus seres queridos.

“No estamos aquí por algo que nos gusta, estamos aquí por buscar paz, por buscar justicia”, expresó.

Grecia retomó esas voces. Habló de las madres que recorren hospitales, caminos, cerros y fosas con fotografías de sus familiares, y de las familias que no saben si llorar una muerte o esperar un regreso.

“Las madres no deberían estar buscando restos (…), deberían estar abrazando a sus hijos”, expresó, y pidió justicia para quienes han perdido familiares por homicidios y feminicidios, para comerciantes extorsionados, campesinos amenazados y transportistas.

“La justicia no debe depender de qué tan conocida sea una víctima”, afirmó la edil, cuyo mensaje convirtió el homenaje a Manzo en una exigencia para quienes no tienen un micrófono ni una plaza llena para contar su historia.

La alcaldesa rechazó que la marcha perteneciera a algún partido político o a un gobierno. “Esta marcha les pertenece a ustedes”, dijo a los asistentes.

Al hablar de quien fue su compañero de vida, confesó que todavía quisiera escuchar su voz, sentarse con él a la mesa y abrazarlo. “No daré ni un paso atrás y seguiré honrando tu memoria todos los días de mi vida”, prometió.

También lanzó una advertencia a quienes ordenaron matarlo: “La justicia llegará”.

Y volvió a mirar hacia el país, a las familias que siguen buscando y a quienes viven bajo amenaza. El reclamo que había comenzado con un nombre terminó convertido en una demanda colectiva.

La marcha concluyó en paz y la exigencia quedó resonando en la plaza. “Que nunca más defender nuestros ideales nos pueda costar la vida”, pidió Quiroz. Después lanzó las palabras con las que despidió a la multitud: “México merece justicia, México merece paz”.

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