LitioMx: cuatro años financiando sueldos y cero baterías de litio 

Nacional

El organismo, encabezado por Pablo Daniel Taddei Arriola, sobrino de Guadalupe Taddei, destina la mayoría de sus recursos al pago de salarios mientras sus proyectos tecnológicos e industriales permanecen en etapa de planeación

OEM

A cuatro años de su creación, Litio para México (LitioMX) continúa sin desarrollar una industria nacional para la extracción y transformación del mineral.

El organismo, encabezado por Pablo Daniel Taddei Arriola, depende del presupuesto federal para operar y destina la mayoría de sus recursos al pago de salarios mientras sus proyectos tecnológicos e industriales permanecen en etapa de planeación y la primera inversión real sobre el litio está prevista hasta el año 2028.

Pablo Taddei fue designado titular LitioMX el 1 de diciembre de 2022 por instrucciones del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.

Desde el inicio, su nombramiento generó polémica por sus vínculos con altos cargos de la administración pública y la cercanía de su círculo familiar con Morena.

Taddei Arriola es sobrino segundo de Guadalupe Taddei Zavala, hoy exconsejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), quien renunció a su cargo este domingo después de que se revelara su relación personal con un contratista y se diera a conocer el inicio de una investigación en contra de su gestión por parte de  la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Además, Pablo Taddei es hijo de Jorge Luis Taddei Bringas, excoordinador de los programas federales de Bienestar en Sonora por designación del propio López Obrador y actualmente es integrante del Consejo Consultivo de Morena.

Altos salarios y cero baterías

Los cuestionamientos a Pablo Taddei no se limitan a sus relaciones familiares, sino también a su desempeño al frente de Litio para México, un organismo del estado que en cuatro años no reporta ingresos propios ni inversión pública destinada a infraestructura productiva.

Pese a las expectativas, el organismo no ha logrado desarrollar una industria nacional alrededor de uno de los minerales considerados estratégicos para la fabricación de baterías.

De acuerdo con los estados financieros correspondientes al tercer trimestre de 2026 de los 10 millones 786 mil 721 pesos que ha recibido de presupuesto, 10 millones 111 mil 504 pesos se destinaron a “servicios personales”, es decir, a sueldos y prestaciones. Lo que equivale al 93 por ciento de los recursos reportados.

El siete por ciento restante tampoco se destinó a inversiones para la exploración o investigación del litio. De ese monto, siete mil 237 pesos corresponden a Servicios Generales y 667 mil 979 pesos a Transferencias Internas y Asignaciones al Sector Público.

El mismo documento, publicado el pasado 26 de octubre, no registra inversión pública en los apartados correspondientes a programas, proyectos e indicadores de resultados, apartados en los que el organismo presenta la leyenda “sin información por revelar”.

La estructura de LitioMX está integrada por 12 plazas, cinco permanentes que corresponden a los mandos y siete eventuales.

Según la información salarial consultada en la Plataforma Nacional de Transparencia, el director general tiene asignado para este 2026 un sueldo bruto de 177 mil 970 pesos mensuales.

Sus principales colaboradores, Mario Alberto Campa Molina, titular de la Unidad de Planeación Estratégica, Manufactura y Comercialización y Diana Marel Ruiz Ruiz, titular de la Unidad de Exploración, Extracción y Procesamiento, reciben un salario mensual bruto de 165 mil 855 pesos.

Los proyectos continúan en espera

LitioMX fue creada para impulsar la exploración, explotación y aprovechamiento del litio en México, además de  desarrollar una cadena de valor que permitiera al país participar en la fabricación de materiales y baterías.

Sin embargo, sus avances industriales siguen sujetos a la disponibilidad de recursos públicos y al desarrollo de tecnologías que permitan aprovechar los yacimientos nacionales.

La ruta planteada por el gobierno mexicano pretende que algunas de las primeras inversiones en el sector se realicen hasta 2028, es decir, que sus primeros estudios se van a concretar seis años después de su creación.

De acuerdo con el Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos, dentro de los nuevos proyectos de sostenibilidad de Petróleos Mexicanos (Pemex) se contempla evaluar la extracción de minerales disueltos, entre ellos el litio, en salmueras petroleras.

El objetivo es desarrollar la tecnología necesaria para obtener estos insumos y escalar el proceso para poder alcanzar una producción comercial, con miras a abastecer a la industria automotriz nacional y proyectos como el vehículo eléctrico Olinia, cuyas baterías utilizan tecnología de litio-ferrofosfato (LFP).

La Secretaría de Energía (Sener) establece que el arranque del proyecto para la extracción y el procesamiento del mineral está programado para 2028, mientras que el inicio de operaciones de una planta que fabrique baterías se prevé para el 2030.

El Programa Institucional de Litio para México 2026-2030, publicado en el Diario Oficial de la Federación en julio pasado, plantea desarrollar capacidades tecnológicas y evaluar los recursos disponibles del mineral en el territorio nacional.

De acuerdo con el documento, México posee un potencial geológico con recursos estimados en 1.7 millones de toneladas de litio. Una de las principales fuentes son los yacimientos en arcillas, las cuales se concentran geográficamente en la región norte de México, con especial relevancia en la cuenca del estado de Sonora.

El propio programa reconoce que México enfrenta limitaciones tecnológicas para extraer litio de las fuentes identificadas en el país y advierte que no dispone de un desarrollo consolidado para poder procesarlo a escala industrial.

Entre los proyectos que presenta la empresa del Estado se encuentra la instalación de una planta de pequeña escala para producir paquetes de baterías. Sin embargo, su desarrollo está dividido en cinco etapas que se extienden hasta el 2030.

Durante 2026 se prevé realizar la planeación y sistematización; en 2027, se van a realizar los estudios de factibilidad; en 2028, se concretarán las tareas de vinculación y financiamiento; en 2029, el diseño y la validación, y finalmente la ejecución y construcción de la obra civil en el 2030.

El cumplimiento de estas metas dependerá, de acuerdo con el propio organismo, de que cuente con recursos presupuestarios suficientes.

Una empresa sin patrimonio propio

En el Informe de Austeridad Republicana 2025 de Litio para México, emitido el 25 de mayo de 2026, el organismo informó que utiliza bienes propiedad de Sener mediante un contrato de comodato.

Lo que quiere decir que la empresa no cuenta con patrimonio propio en bienes muebles e inmuebles, por lo que sus actividades dependen también de instalaciones y recursos proporcionados por otras instancias del Gobierno federal.

A pesar de la falta de resultados industriales, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 plantea asignar a LitioMX 15 millones 534 mil 224 pesos, su mayor partida de recursos públicos desde su creación.

La propuesta mantiene a la empresa bajo un esquema de financiamiento público, pese a que hasta ahora no reporta ingresos propios derivados de la comercialización del mineral.

Con más recursos en 2027, el desafío para la empresa estatal es pasar de la planeación a la ejecución. Por ahora, la promesa de construir una industria nacional del litio sigue pendiente.

ENLACE: LitioMx: cuatro años financiando sueldos y cero baterías de litio  – El Sol de México

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *