Vuelven miles a las calles por el agua en Jalisco

Nacional

Miles de ciudadanos salieron este domingo a marchar, una vez más, en las calles de Guadalajara para exigir al gobierno agua limpia.

EL UNIVERSAL

La marcha estuvo asediada por grupos que intentaron reventarla, y aunque lograron retrasarla no pudieron dispersarla y miles de ciudadanos terminaron frente al Palacio de Gobierno gritando, exigiendo la renuncia del gobernador y bailando durante un rato.

Cuando la mayoría de la gente se retiró, emergieron grupos que derribaron vallas y cámaras de seguridad, pintaron las paredes y ventanas del edificio e incendiaron sus puertas y quemaron el acceso principal del Congreso.

Las personas que participaron en la protesta comenzaron a reunirse a las 11:00 horas en el Parque de La Revolución, pero poco antes de empezar a marchar, el contingente fue agredido por dos flancos: por las calles aledañas de la parte poniente del parque un grupo de sujetos encapuchados y uniformados con playeras de Chivas, América y Leones Negros vandalizaron vehículos con martillos, palos y aerosoles e intentaron mezclarse entre la gente que protestaba.

Fueron detectados y encarados por la multitud que les exigió que se quitaran la capucha o salieran del contingente.

Para escapar sin que nadie los siguiera, lanzaron petardos que lograron asustar a las personas, en especial a quienes asistían con menores, muchos se retiraron.

Varios jóvenes lanzaron piedras, rompieron vidrios y pintaron consignas en la fachada del edificio del Palacio de Gobierno de Jalisco. Foto: FRANCISCO GUASCO. EFE

Por el lado oriente otro grupo similar, pero vestido de negro, embozado y con algunas cartulinas que hacían referencia a Morena, intentó tomar la vanguardia de la marcha, pero igual fueron encarados; en su retirada este grupo —de no más de 30 personas—, lanzó petardos y avanzó por avenida Juárez hacia el centro, rompiendo vidrios de negocios, saqueando y haciendo pintas sin que ninguna autoridad les impidiera continuar.

El grueso del contingente ciudadano decidió plantarse a lo largo y ancho del Parque Rojo para deliberar si seguir adelante o permanecer ahí; algunos pequeños grupos iban y venían trayendo  noticias de lo que ocurría en el centro.

Para el mediodía el grupo de reventadores había llegado al primer cuadro, donde varios jóvenes preparaba un puesto de primeros auxilios; poco a poco fueron llegando al sitio personas que se desprendieron del contingente que esperaba en el parque y al ver a los provocadores les exigieron que se fueran.

El grupo violento se retiró hacia la calzada Independencia, arrojó petardos contra quienes los enfrentó e incluso agredió a personas que paseaban por la Plaza Liberación y el andador Pedro Moreno; el hecho enfureció a varios comerciantes que bajaron cortinas y salieron tras los agresores.

Para entonces, la información que circulaba del centro tapatío al Parque Rojo hablaba de grupos de choque que venían de otros estados, pagados por Morena, y de infiltrados al servicio del gobierno estatal.

Desde sus redes sociales, el gobernador Pablo Lemus advertía sobre grupos de provocadores y llamaba a manifestarse pacíficamente. En redes circulaba un video “filtrado” desde el interior de Palacio de Gobierno en el que el secretario de Seguridad estatal, Juan Pablo Hernández, daba instrucciones a los policías atrincherados ahí desde temprano: “Tenemos información de que vienen grupos agresivos, la indicación que traen es madrear policías (…) vienen grupos radicales de otros estados, eso quieren”.

Alrededor de las 13:00 horas, tras muchos intentos de clarificar la información y hacerla llegar al grueso contingente plantado en el parque, la mayoría decidió caminar hacia Palacio de Gobierno.

Hasta pasadas las 15:00 horas, la violencia parecía conjurada y muchos de los que protestaban se retiraron; emergió entonces un grupo que derribó vallas, tumbó cámaras de seguridad y “atacó” con pintura en aerosol las puertas, paredes y ventanas del Palacio.

Más tarde, varias detonaciones resonaron a lo lejos desde el otro lado de la Plaza Liberación; sin que nadie lo esperara, un grupo de sujetos lanzó petardos y bombas molotov contra las puertas del Congreso de Jalisco y un video grabado desde el recinto mostraba a los policías que estaban al interior tratando de evadir el fuego; en Palacio de Gobierno, otro grupo amontonó las vallas en los accesos principales y prendió fuego a las puertas.

Anoche, el gobernador informó que cinco personas fueron detenidas a bordo de una camioneta robada, con bidones de gasolina; en redes sociales la discusión era quién pagó a los reventadores y pocos hablaban del agua.

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