El Sol d Hermosillo
Nyla Stone, Lía Monroe y Ruby Black son casos de artistas generadas con Inteligencia Artificial que alcanzan millones de oyentes, el fenómeno empieza a generar debates y acciones en plataformas como Spotify y Deezer
Araceli Madrigal
Nyla Stone es una cantante que actualmente suma en Spotify más de 900 mil oyentes mensuales. Su canción “Ahora soy mi prioridad”, con más de 5 millones de reproducciones, fue viral en TikTok en mayo con una letra y mensaje de superación personal con la que muchas mujeres se identificaron.
Nyla es también un producto generado por Inteligencia Artificial (IA) tanto visual como musicalmente, por lo tanto, no puede ofrecer conciertos, así lo aclaró su página oficial porque aparentemente alguien estaba vendiendo entradas para un show suyo: “actualmente no realiza conciertos ni existe una venta oficial de entradas”, explicaron, porque es una IA.
Así como ella, en los últimos años el uso de esta herramienta evolucionó de crear canciones virales reversionadas con la voz de Cerati, a producir proyectos musicales 100% generados por la tecnología como Lía Monroe, quien en su página oficial señala que “No importa quién canta. Importa lo que sientes cuando escuchas”.
Ruby Black, es otro caso, considerada una artista sintética o avatar digital que, de acuerdo con el sitio español Mangas Verdes en abril llegó al primer puesto en España con las canciones “Todavía respiro” y “Me quise más”.
La viralidad de estos proyectos contrasta con decisiones de sitios como Spotify, que en el último año eliminó 75 millones de canciones de spam generadas por IA para proteger las regalías de los artistas legítimos. O Deezer, que en enero de este año compartió con el sitio Tech Radar un comunicado para aclarar que eliminó de las recomendaciones de su algoritmo y listas de reproducción los álbumes de Sienna Rose, que se detectaron estaban generados por IA.
“A medida que la música generada por IA se generaliza, creemos que es fundamental ser transparentes con los oyentes y justos con los artistas. Por ello, Deezer elimina todas las canciones generadas completamente por IA de las recomendaciones algorítmicas y las listas de reproducción editoriales, para que los usuarios puedan tomar decisiones informadas sobre lo que escuchan”.
Utilizan la tecnología como una herramienta
Más allá de los productos 100% provenientes de IA, artistas ya consagrados han compartido su interés por el uso de esta tecnología. En junio de 2025 Björn Ulvaeus reveló en una charla en SXSW London que estaba escribiendo un musical asistido por IA, tema del que ya había hablado en 2023 con el productor musical Rick Beato.
“Hace un par de semanas, una de las grandes empresas tecnológicas me mostró un modelo de IA. Me impresionó muchísimo su potencial; lo que me enseñaron fue alucinante”, contó Björn en su canal de YouTube.
“Como creador, tienes que ser defensivo y ofensivo a la vez, porque es una herramienta fantástica. Será la mejor colaboración musical que jamás hayas tenido, pero, por otro lado, estos modelos de IA se entrenarán con música escrita por otras personas. No sé si es demasiado tarde, pero sin duda tenemos que luchar por los compositores de esa música para que puedan recibir una remuneración de algún tipo”.
El productor Timbaland fue más allá y, a través de su compañía Stage Zero, presentó en 2025 a TaTa Taktumi, considerada la primera artista musical virtual creada mediante inteligencia artificial y que en octubre de ese año estrenó su sencillo debut “Glitch x Pulse”.
Otros como el DJ David Guetta en 2023 dijo que “el futuro de la música está en la IA”, luego de utilizarla para añadir una voz al estilo de Eminem a una de sus canciones, según reportó BBC.
Mientras que figuras como Sir Elton John calificó al gobierno británico de “auténticos perdedores” por sus propuestas para permitir que las empresas tecnológicas utilicen obras protegidas por derechos de autor sin autorización, en beneficio de empresas de IA, así lo dio a conocer The Guardian en 2025.
Y otras como Billie Eilish y Nicki Minaj en 2024 se habían sumado a los alrededor de 200 artistas que pidieron frenar el uso “depredador” de la inteligencia artificial (IA) en la industria musical.
¿Qué opinan los compositores nacionales?
El David Aguilar, quien además de su proyecto solista ha coescrito canciones para artistas como Julieta Venegas, Natalia Lafourcade y Jorge Drexler, señala que él no tendría ningún reparo en usar la IA en alguna medida y solo como herramienta, pues no le gustaría perderse de lo que más le gusta, que es el crear música.
“Si usara la IA sería para experimentar, para revolver ideas de cosas desde la inquietud honesta, artística. Podría usarla como cualquier otra herramienta que exista siempre y cuando no deje uno de vivir la experiencia de la composición”, dice a El Sol de México.
“Le puedes pedir que te traiga las palabras más comunes usadas en determinado país sobre el amor y entonces si quieres hacer una canción para un artista de determinado país la puedes hacer con esas palabras que son las más exactas. Ese tipo de uso está perfecto, pedirle que me haga una letra obviamente lo puede hacer y bastante bien, pero yo no quisiera perderme de eso, todavía no, a eso me dedico, en algún momento las máquinas nos ganan todo el empleo y es inevitable que así sea, pero en lo que son peras o manzanas yo voy a seguir escribiendo”.
Al respecto, Joselo Rangel, integrante de Café Tacvba, destaca que se trata de un avance tecnológico como en su momento fue el paso del formato físico (vinilo, cassette o disco) al streaming, o en áreas como el diseño gráfico se pasó de los planos manuales a digitales.
“Cada vez que hay algo nuevo, un adelanto en la tecnología, siempre hay todo este debate y he leído que lo mismo pasó cuando salió la fotografía y dijeron los pintores ‘que vamos a hacer’”, apunta.
Sobre su uso solo como herramienta, el compositor Pascual Reyes tiene su postura. Explica que en su trabajo con San Pascualito Rey o ahora que está trabajando como solista, no la usaría, pero para otros proyectos sí.
“Yo que hago música para cine he tratado de abordarla, ver en qué me puede ayudar, y no he encontrado una manera, pero hago música para una plataforma de educación infantil en Inglaterra y ahí la uso para mis maquetas; que mi voz la convierta en una voz de mujer para que sea más amable para quien lo va a escuchar. Eso es lo único que he hecho”, detalla.
