Ramsés Pech advierte que la regla de almacenamiento del 30% encarecerá la energía solar y eólica hasta un 25% en México debido a la importación de equipos. El Plan de Litio 2026-2030 busca soberanía en 18 estados, destacando avances de CIMAV en purificación al 99.57%, aunque el experto ve retos en la escala industrial.
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La implementación del Programa Institucional de Litio para México 2026-2030 (PIL) ha introducido una serie de regulaciones que, si bien buscan fortalecer la red eléctrica, plantean desafíos económicos considerables para el sector de las energías renovables.
Ramsés Pech, ingeniero químico y analista especializado en la industria energética y economía, advierte que la nueva normativa de almacenamiento incrementará significativamente los costos de los nuevos desarrollos eólicos y solares en el país.
Esta medida, establecida en marzo de 2025, obliga a que todas las nuevas plantas de generación intermitente incorporen sistemas de baterías (BESS) equivalentes al 30% de su capacidad instalada.
¿En qué consiste el Plan de Litio para México?
El PIL, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 24 de julio de 2026, es la hoja de ruta estratégica para que el Estado mexicano gestione este mineral de manera soberana y sostenible.
El programa se articula sobre seis objetivos fundamentales que pretenden cubrir toda la cadena de valor:
- Consolidar la exploración y gestión técnica de los recursos (eslabón “aguas arriba”).
- Impulsar el desarrollo tecnológico para la síntesis de materiales activos para baterías.
- Establecer una planta de pequeña escala industrial para producir paquetes de baterías nacionales.
- Desarrollar instrumentos de planeación para el almacenamiento estacionario.
- Optimizar el desempeño ambiental y la circularidad de la cadena de valor.
- Crear un marco normativo y regulatorio específico para el litio como área estratégica.
El objetivo central es transitar de ser un simple proveedor de materia prima a capturar valor mediante el procesamiento y la manufactura tecnológica en territorio nacional.
El impacto en los costos
Para el analista Ramsés Pech, la obligación de integrar almacenamiento es un “sobrecosto estructural” para la expansión de las energías limpias.
Pech señala que, dado que México se encuentra actualmente en un nivel de madurez tecnológica bajo (TRL 0-2) en la síntesis de materiales para baterías, la industria dependerá totalmente de sistemas BESS importados de Asia o Estados Unidos.
“Un BESS importado eleva el CAPEX total de un proyecto entre un 25% y un 35%, lo que se traduce en aumentos del costo nivelado de la energía (LCOE) de entre un 10% y un 25%”, afirma.
El experto subraya que esta carga reduce la rentabilidad de las inversiones mixtas y complica el financiamiento de nuevos parques solares y eólicos.
Además, advierte que la dependencia de proveedores extranjeros implica enfrentar precios volátiles y costos logísticos elevados, lo que frena la velocidad de la transición energética en México.
Los yacimientos de litio: México y el mundo
A pesar de los retos económicos, México posee un potencial geológico significativo con manifestaciones del mineral en 18 entidades federativas.
Los estados con presencia de litio son: Sonora, Puebla, Oaxaca, Nuevo León, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
El epicentro se encuentra en Sonora, específicamente en el denominado “Valle del Litio”, un corredor de 100 kilómetros que se extiende desde Bacadéhuachi hasta Sahuaripa.
México estima recursos por 1.7 millones de toneladas, situándose como el décimo país con mayores reservas, poseyendo aproximadamente el 2% global.
A nivel mundial, la producción está liderada por Australia (31.7%), seguida de China (21.4%), Chile (19.3%), Zimbabue (9.7%) y Argentina (7.9%).
El llamado “Triángulo del Litio” (Bolivia, Argentina y Chile) concentra el 42.7% de los recursos mundiales.
Avances en la extracción de litio en México
Existen avances científicos importantes en el país para procesar el litio contenido en arcillas, un tipo de yacimiento complejo que no tiene validación comercial global aún.
El Centro de Investigación en Materiales Avanzados (CIMAV) desarrolló un proceso a nivel laboratorio que logra obtener carbonato de litio grado batería con una pureza del 99.57%, superando los estándares internacionales.
Asimismo, se han registrado hitos como:
- La obtención de la patente “Ruta extractiva de litio” en octubre de 2024 para procesar arcillas de Sonora y Jalisco.
- La puesta en marcha de una planta piloto con capacidad para procesar cinco toneladas de mineral por día.
- La presidenta Claudia Sheinbaum ha afirmado que México ya cuenta con la tecnología necesaria, aunque el reto actual es evaluar la viabilidad económica y ambiental frente al alto costo de procesar arcillas.
No obstante, Ramsés Pech matiza estos avances señalando que la mina de Sonora se encuentra técnicamente en TRL 0-1, ya que pasar del laboratorio a una producción industrial de gran escala requiere inversiones de entre 850 y 1,400 millones de dólares y un periodo de validación que podría extenderse hasta la década de 2037-2040.
ENLACE: Nuevos proyectos solares y eólicos en México encarecerán por regla de almacenamiento: Experto
