El crimen evoluciona; pasan de robar gasolina a una producción propia

Nacional

El Universal 

El reciente aseguramiento de un megacomplejo de refinación ilegal en Reynosa, Tamaulipas, confirma la evolución del robo de combustible en México, que ya no se limita a la extracción rústica mediante tomas clandestinas en ductos de Pemex.

Hoy en día, los grupos criminales operan verdaderas minirrefinerías con infraestructura industrial pesada capaces de procesar millones de litros de hidrocarburo para producir algunos productos terminados que son comercializados en el mercado ilegal.

Un análisis de los golpes más significativos asestados por las fuerzas federales entre 2019 y 2026 revela un patrón de sofisticación técnica y logística que se extiende por al menos seis estados del país.

El más reciente registro ocurrió el pasado 24 de julio en Reynosa, Tamaulipas, donde las autoridades desmantelaron dos instalaciones mayores: la principal, ubicada en la Brecha El Becerro, que operaba a sólo 1.5 kilómetros de un cuartel de la Guardia Nacional.

En este sitio se incautó la cifra récord de 3 millones 769 mil 500 litros de hidrocarburo.

La otra planta de destilación clandestina se ubicaba en un predio alterno de la misma ciudad. Ahí se aseguraron 109 mil 400 litros de hidrocarburo.

A raíz de este caso, en conferencia de prensa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló el pasado viernes que las refinerías clandestinas incautadas por huachicol, como la de Reynosa, Tamaulipas, no se pueden denominar como tal, sino como centros de procesamiento.

Las refinerías clandestinas incautadas por huachicol son denominadas por el gobierno como centros de procesamiento. Foto: Gabriel Pano/ EL UNIVERSALLas refinerías clandestinas incautadas por huachicol son denominadas por el gobierno como centros de procesamiento. Foto: Gabriel Pano/ EL UNIVERSAL

“No son refinerías, son algunos centros de procesamiento, es muy distinto a una refinería, que lleva procesos bastante complejos”, explicó la Mandataria federal.

Pero los aseguramientos de infraestructura para refinar combustible a pequeña escala no son nuevos. Existen reportes que datan desde 2022.

El 8 de septiembre de 2022 se tiene reporte del aseguramiento de una destilería ilegal en un predio rural colindante con Michoacán, con 85 mil litros de crudo y gasolinas. El lugar se ubicaba en un área rural de Degollado, Jalisco.

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El 14 de mayo de 2023 se ubicó un patio de almacenamiento y destilación artesanal en un parque industrial ejidal, donde se recuperaron 120 mil litros de hidrocarburo robado en el municipio de García, en Nuevo León.

El 18 de junio de 2025, autoridades federales aseguraron en Coatzacoalcos, Veracruz, una instalación empleada como refinería a pequeña escala, con equipo capaz de separar combustibles y tuberías para su traslado, todo ello sin cumplir con las normas de seguridad para el manejo de estas sustancias ni contar con los permisos

Al dar a conocer un primer balance del operativo en ese lugar, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, indicó que la planta era capaz de producir diesel artesanal o alternativo, nafta ligera o solventes y aceites tratados o combustóleo ligero, que operaba sin permisos y representaba un riesgo para los ecosistemas locales.

El 30 de septiembre de 2025, en San Juan del Río, Querétaro, se localizó un centro de procesamiento y destilación que operaba oculto bajo la fachada de una planta de reciclaje (el volumen incautado no fue especificado debido al estado del procesamiento).

Mientras que el 5 de noviembre de 2025, el gobierno federal desmanteló una minirrefinería en una zona ejidal aledaña con 250 mil de diesel y crudo listos para su comercialización.

Este cambio de estrategia delincuencial ha permitido a los criminales montar torres de destilación en zonas industriales o ejidos apartados. Las organizaciones delictivas logran limpiar el crudo extraído de los ductos de Pemex y convertirlo en diesel y gasolinas de bajo octanaje. Estas actividades frecuentemente se camuflan detrás de negocios legítimos de reciclaje, pensiones de tráileres o chatarreras para justificar el flujo constante de camiones cisterna.

Los datos públicos señalan que antes de 2022, los grupos criminales no procesaban ni refinaban a los niveles que se registran actualmente: los operativos en los años previos se concentraban principalmente en la distribución masiva, es el caso de Cuautepec de Hinojosa, Hidalgo (21 de noviembre de 2021), donde se desmanteló un centro de almacenamiento y rebombeo en la localidad de Almoloya con 56 mil litros. Asimismo, meses después de la tragedia de Tlahuelilpan, Hidalgo (12 de marzo de 2019), se aseguró un predio despoblado con 40 mil litros de gasolina ya refinada.

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