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El partido entre Estados Unidos y Bélgica del lunes en el Mundial registró una audiencia televisiva récord para un encuentro de futbol en Estados Unidos.
O al menos eso parecía. Resulta que un partido disputado un día antes, y que ni siquiera involucró a la selección de Estados Unidos, atrajo a una audiencia aún mayor en este país.
Las cifras de audiencia del encuentro entre México e Inglaterra, disputado el domingo en la Ciudad de México, se dieron a conocer el miércoles. De acuerdo con Fox Sports, la dramática victoria de Inglaterra por 3-2 fue vista por 21,742,000 espectadores a través de esa cadena. Sumados a los 23.1 millones de televidentes que siguieron el partido por Telemundo en Estados Unidos, la audiencia total alcanzó aproximadamente 44.8 millones de espectadores.
Esa cifra supera los 42 millones de personas que, según estimaciones, vieron el lunes la contundente victoria de Bélgica por 4-1 sobre Estados Unidos a través de Fox, Telemundo y Peacock.
Cifras comparables con las finales de conferencia de la NFL
Con ello, el duelo entre México e Inglaterra estableció un nuevo récord de audiencia para un partido de futbol en Estados Unidos. Además, sus números son comparables con los de los partidos más importantes de los playoffs de la NFL. Según Pro Football Talk, las finales de la Conferencia Nacional (NFC) y la Conferencia Americana (AFC) de la temporada pasada promediaron 47.4 millones de espectadores.
Las cifras son extraordinarias y reflejan el éxito que ha tenido la Copa del Mundo de este año, celebrada en distintas ciudades de Norteamérica. Y eso sin contar los 60 millones de televidentes estimados en México, ni la audiencia del resto del mundo que siguió el partido entre Inglaterra y México.
¿Por qué el México-Inglaterra superó en audiencia al Estados Unidos-Bélgica?
Las cifras de audiencia del partido entre Estados Unidos y Bélgica siguen siendo extraordinarias. El interés por el futbol en Estados Unidos alcanzó su punto más alto justo antes del silbatazo inicial del lunes por la noche, y los índices de audiencia así lo reflejan. Sin embargo, ese entusiasmo se apagó rápidamente cuando Bélgica tomó el control del partido desde los primeros minutos y nunca lo soltó, en una eliminación decepcionante para la selección anfitriona.
Para los aficionados estadounidenses y los espectadores neutrales, el encuentro terminó siendo complicado de ver, por lo que es fácil suponer que una parte importante de la audiencia dejó de seguir la transmisión conforme avanzó el partido.
En contraste, el duelo entre México e Inglaterra fue un emocionante intercambio de golpes de principio a fin. Inglaterra logró imponerse pese a jugar con un hombre menos, ante una eufórica afición reunida en la Ciudad de México. Si a eso se suma que era uno de los partidos más esperados del torneo hasta ahora, las cifras de audiencia, por sorprendentes que sean, resultan más fáciles de entender.
