Pensiones y enfermedades crónicas ponen en riesgo la viabilidad del IMSS

Nacional

El Debate 

Las enfermedades crónicas drenaron casi una quinta parte del presupuesto del Seguro de Enfermedades y Maternidad (SEM) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante 2024, advierte el informe financiero y de riesgos 2024-2025 remitido al Ejecutivo federal y al Congreso.

Diabetes, hipertensión arterial, insuficiencia renal crónica y los tumores de mama, próstata y cuello uterino consumieron 101 mil millones de pesos, presión que agrava el déficit histórico de ese seguro.

Ajustes financieros para mantener la viabilidad

Con el objetivo de sostener la viabilidad financiera, el IMSS analiza trasladar excedentes de las coberturas superavitarias —como Riesgos de Trabajo— hacia el SEM.

Esta operación permitiría mantener sin cambios las cuotas obrero-patronales, la aportación federal y la fórmula que indexa las contribuciones al salario base de cotización, explica el documento.

Pensiones y enfermedades crónicas ponen en riesgo la viabilidad del IMSS. | Debate 
Pensiones y enfermedades crónicas ponen en riesgo la viabilidad del IMSS. | Debate 

Envejecimiento poblacional y gasto en pensiones

A la carga que representan las enfermedades crónicas se suma el envejecimiento poblacional. El reporte subraya que los gastos médicos de pensionados ya operan con números rojos, pues dependen exclusivamente de las aportaciones de los trabajadores activos.

De mantenerse la tendencia, la falta de recursos para 2025 ascenderá a 62 mil 755 millones de pesos.

Déficit de infraestructura hospitalaria

Además, la demanda de servicios rebasa la infraestructura disponible. El instituto dispone de 0.69 camas por cada mil derechohabientes, muy por debajo de la recomendación internacional de una.

Para alcanzar ese estándar requeriría instalar 17 324 camas y desembolsar 413 mil millones de pesos en construcción y equipamiento hospitalario.

Enfoque en prevención y programas piloto

Ante este panorama, la estrategia de prevención adquiere mayor relevancia. A los programas ya vigentes se añadió la prueba piloto Prevención y Control de Riesgos Cardiovasculares (Prevecor), orientada a detectar factores de riesgo antes de que evolucionen a padecimientos costosos.

Necesidad de personal médico y de enfermería

El déficit de médicos y personal de enfermería constituye otro reto. Con el fin de acercarse a la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el IMSS necesitaría incorporar cerca de 100 000 médicos y 389 000 enfermeras adicionales.

Durante 2024 se contrató a 7 900 galenos —entre generales y especialistas— y se abrieron 11 199 plazas para residentes, un incremento de 6 % respecto a 2023.

Inversión en tecnología y medicamentos de alto costo

Mientras tanto, la modernización de equipos médicos continúa como prioridad. Para 2025 se ejecutarán 11 programas de inversión, que se suman a las adquisiciones de alta tecnología realizadas en ejercicios previos.

Sin embargo, las terapias de vanguardia implican gastos elevados y tratamientos prolongados, por lo que el instituto participa en la compra consolidada de medicamentos orquestada por la Secretaría de Salud y Birmex.

Nuevas coberturas sin respaldo presupuestal

Otro frente de riesgo proviene de la extensión de coberturas sin respaldo presupuestal suficiente. La ampliación del servicio de guarderías a hombres con hijos, la inclusión de estudiantes de nivel medio superior y superior, así como de los beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, incrementó el gasto en 8 038 millones de pesos tan sólo en 2024.

Estos grupos están protegidos mediante el Seguro Facultativo, que también da servicio a familiares de trabajadores del IMSS y de la Comisión Federal de Electricidad.

En conjunto, las presiones por enfermedades crónicas, pensiones, déficit de infraestructura y nuevas coberturas obligan al IMSS a buscar fuentes de financiamiento complementarias.

El informe concluye que, sin ajustes oportunos, la sostenibilidad de la institución se verá comprometida, por lo que urge fortalecer la cultura preventiva y optimizar la asignación de recursos en el corto plazo.