La embarcación fue sumergida frente a la bahía de San Carlos, en Guaymas, donde servirá como refugio para especies marinas y espacio para buceo, turismo e investigación científica
LA RAZON
Con esta nueva unidad, la Constelación “Ancla” suma ocho embarcaciones que servirán como refugio para especies marinas y espacios destinados al buceo recreativo y la investigación científica.
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El complejo también cuenta con un museo subacuático compuesto por seis artefactos navales, entre ellos un avión, un helicóptero, un vehículo anfibio y tres montajes de artillería. Estas estructuras ofrecen espacios de refugio para distintas especies, además de sitios destinados al buceo recreativo y la investigación científica.
Para efectuar el hundimiento, la Armada de México, a través de la Segunda Región Naval, coordinó los trabajos con el Gobierno de Sonora. La operación incluyó la preparación técnica del casco y la revisión de las condiciones de seguridad marítima y navegación, conforme a las disposiciones ambientales aplicables.
La historia del “José Azueta” comenzó en San Fernando, Cádiz, España, donde tuvo lugar su construcción. El 23 de septiembre de 1982 ingresó al servicio activo de la Marina mexicana como guardacostas de la clase Halcón, con funciones de vigilancia, patrullaje y protección de la vida humana en el mar.
Durante su trayectoria naval, la unidad participó en operaciones para garantizar la seguridad en aguas nacionales. Tras su retiro, la dependencia federal determinó aprovechar su estructura para incorporarla al proyecto ambiental que desarrolla en las costas sonorenses.
La institución señaló que esta iniciativa forma parte de los trabajos de la Comisión Intersecretarial para el Manejo Sustentable de Mares y Costas (CIMARES), con el propósito de ampliar las oportunidades de turismo, educación e investigación en beneficio de las comunidades de Guaymas y San Carlos.
