México, Honduras y Guatemala concentran la mayoría de las infecciones notificadas durante 2026. La organización reclama reforzar la vigilancia y la coordinación entre sanidad animal, salud pública y medioambiente
DIARIO VETERINARIO
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una nueva alerta epidemiológica por la expansión del gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) en América, después de que los países afectados hayan comunicado 1.355 casos humanos y cinco fallecimientos entre enero y septiembre de 2026.
La organización reclama reforzar la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico temprano y la coordinación entre los servicios de salud pública, sanidad animal y medioambiente.
Según informan, México concentra el mayor número de casos humanos notificados durante los primeros nueve meses del año, con 592, seguido de Honduras, con 302, y Guatemala, con 295. Panamá ha comunicado 101 casos, Costa Rica 57 y Belice ocho.
Estas cifras superan los 837 casos humanos notificados durante todo 2025, lo que refleja la magnitud del problema sanitario, aunque ambos periodos tienen distinta duración y no permiten establecer por sí solos una comparación directa de las tasas de incidencia.
Asimismo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recogen más de 209.400 casos animales y más de 2.700 humanos acumulados desde la reaparición del gusano barrenador en México y Centroamérica.
Una zoonosis que exige reforzar la vigilancia veterinaria
El gusano barrenador del Nuevo Mundo es una mosca parasitaria cuyas larvas se alimentan de los tejidos vivos de los animales y las personas infestadas.
Las hembras depositan sus huevos en heridas, lesiones cutáneas o mucosas. Tras la eclosión, las larvas penetran en los tejidos y provocan lesiones que pueden agravarse rápidamente si no reciben tratamiento.
La enfermedad afecta a bovinos, caballos, perros, gatos, otros animales domésticos y fauna silvestre, además de las personas. Su impacto sobre la ganadería incluye problemas de bienestar animal, pérdidas productivas y mayores necesidades de vigilancia y atención veterinaria.
Ante esta situación, la OMS insiste en la necesidad de abordar el problema mediante el enfoque Una Salud, reforzando la colaboración entre los profesionales sanitarios y veterinarios para identificar tempranamente las infestaciones y limitar su propagación.
La respuesta frente al parásito incluye la inspección de animales, la detección y tratamiento de las infestaciones, el control de los movimientos y la utilización de técnicas de control poblacional, como la liberación de moscas estériles.
En Estados Unidos, donde el parásito también ha reaparecido en animales durante 2026, los CDC mantienen que el riesgo general para las personas continúa siendo muy bajo y señalan que no se han notificado infecciones humanas adquiridas localmente.
Reino Unido analiza el riesgo de que el gusano barrenador llegue a Europa
La nueva alerta americana coincide con una creciente atención al riesgo de introducción del parásito en territorios donde actualmente no circula, entre ellos los países europeos.
Recientemente, Reino Unido publicó una evaluación sobre las posibilidades de entrada del gusano barrenador a través de perros, gatos y caballos procedentes de América, como recogimos en Diario Veterinario.
El análisis se centra en las importaciones legales de estas especies desde Estados Unidos, Brasil y Argentina, y examina tanto la posibilidad de que un animal infestado llegue al país como la supervivencia posterior del parásito en función de las condiciones climáticas.
Según la evaluación, la probabilidad de introducción asociada a un único animal es insignificante si procede de Estados Unidos y muy baja si llega desde Brasil o Argentina, aunque los autores advierten de la incertidumbre existente en algunos de los escenarios estudiados.
También señalan que el riesgo acumulado puede aumentar cuando se incrementa el número de movimientos internacionales de animales.
Otro aspecto relevante es la posibilidad de que una infestación pase inadvertida durante los controles previos al transporte. Así, indican que si un animal resulta infestado después de la inspección anterior a la exportación, los huevos o las larvas podrían no detectarse antes del viaje.
También resaltan la importancia del clima, la evaluación considera que las posibilidades de supervivencia de los estadios inmaduros del parásito hasta convertirse en adultos son considerablemente mayores durante los meses cálidos.
La posibilidad de que el gusano barrenador llegue a Europa no es nueva, ya que a finales de la década de 1980 se detectó un brote en Libia, que pudo erradicarse en 1991 mediante un programa internacional de liberación de insectos estériles.
