Para una persona ciega o con baja visión, una voz que lee la pantalla o una herramienta que describe una imagen pueden significar más que simple tecnología, es la posibilidad de realizar actividades cotidianas sin pedir ayuda.
La tecnología ha favorecido la autonomía de las personas con discapacidad visual mediante lectores de pantalla y otras herramientas de accesibilidad, señaló Liliana Gabriela Quintero Cota, presidenta de Comunidad Ciega y de Baja Visión A.C. en Sonora.
“Ya no importa si traes un iPhone, un Android, todos los celulares tienen herramientas de accesibilidad”, señaló.

También destacó la existencia de lectores gratuitos para computadora, como NVDA, que permiten consultar documentos y presentaciones.
Sin embargo, consideró que una de las principales barreras continúa siendo el desconocimiento de estas herramientas. Recordó el caso de un integrante de la asociación que acudió a solicitar empleo en un call center y ni siquiera pudo realizar la entrevista.
“No sabían que existía esta herramienta tecnológica y no le permitieron ni siquiera la entrevista”, relató.
Las dificultades también aparecen en aplicaciones bancarias y de transporte, pues algunas actualizaciones pueden eliminar funciones de accesibilidad que anteriormente permitían utilizarlas de manera autónoma.
“Cada cierto tiempo que cambian o actualizan el sistema es el mismo cuento: se actualiza y se les olvida ponerlo accesible”, expresó.
Tecnología que todavía enfrenta obstáculos

Cuando una plataforma no es accesible, las personas con discapacidad visual pueden perder autonomía y necesitar apoyo de terceros para acceder a información, realizar trámites o utilizar servicios que deberían ser privados.
Sobre la inteligencia artificial, Quintero Cota consideró que herramientas capaces de describir imágenes, leer textos y reconocer elementos del entorno representan un avance, aunque todavía tienen limitaciones.
Entre estas tecnologías mencionó los lentes con inteligencia artificial capaces de describir el entorno, los cuales podrían ampliar la autonomía de las personas ciegas conforme continúe el desarrollo de estos sistemas.
La accesibilidad también debe estar en las calles

Respecto al nuevo cruce peatonal frente a la Universidad de Sonora, señaló que debería contar con señales sonoras y guías podotáctiles para facilitar el desplazamiento seguro de personas con discapacidad visual.
“Las indicaciones sonoras, el que te indique cuándo está el alto, cuándo cambia la luz”, explicó, al destacar la importancia de contar con referencias auditivas para cruzar de manera autónoma.
Finalmente, señaló que los baches, alcantarillas y obstáculos en calles y banquetas representan riesgos reales en Hermosillo.
Además, consideró indispensable que las personas con discapacidad participen en el diseño de políticas públicas y que escuelas y centros laborales conozcan las herramientas que les permiten desarrollar sus actividades.
“Porque la principal barrera en lo tecnológico es el desconocimiento que tienen los entornos acerca de ellos”, sostuvo.
