Su doblete en la temporada 1960-1961 fue decisivo para conquistar el primer campeonato de los Naranjeros
EL SOL DE HERMOSILLO
Antes de convertirse en uno de los históricos jardineros de los Naranjeros de Hermosillo e ingresar a los Salones de la Fama del Deporte de Hermosillo y Sonora, José Eradio Burruel Tánori ya tenía una cualidad que lo acompañaría durante toda su vida: hacer sentir a cualquiera como un amigo.
“Yo a mi hermano le encontré un don, que era el don de la amistad. Sabía hacer amigos. Era muy accesible y por eso tuvo una legión de amigos. La mano que extendía la hacía como amigo; era amigo de todos”, recordó su hermano Héctor Burruel Tánori, en entrevista con El Sol de Hermosillo.
En una familia de diez hermanos, José Eradio ocupaba el lugar de en medio, pero para el menor de todos, hoy de 82 años, siempre fue una figura de apoyo.
“Como hermano era muy comprensivo. Siempre te daba la mano en los momentos difíciles. Como yo era el menor, me aconsejaba y me daba buenos tips”, contó.
Burruel Tánori nació el 17 de mayo de 1937 en Mazatán, Sonora, fue jardinero izquierdo de los Naranjeros desde 1958, para más tarde vestir los uniformes de los Mayos de Navojoa y los Broncos de Reynosa.
Entre sus momentos más memorables se encuentra su contribución con un doblete de oro productor de la carretera del título de Hermosillo ante el pitcher Emilio Ferrer de los Ostioneros de Guaymas, en la temporada 1960-61 que se llevó a cabo en el estadio Fernando M. Ortiz.
El béisbol lo acompañó desde muy joven, entrenando en el barrio conocido como La Curva, cerca de la antigua Pera del Ferrocarril.

Les gustaba tanto el béisbol que dormían en el porche de una casa cerca del campo para levantarse en cuanto salía la primera luz del sol e irse a practicarrecordó
Aquella disciplina lo llevó al profesionalismo, pero también a tomar una decisión que no era sencilla en aquellos años: renunciar a la estabilidad de un empleo y apostar por una carrera incierta.
En ese tiempo era trabajar o jugar béisbol. Él trabajaba, pero cuando llegó la oportunidad tomó la decisión de dedicarse al profesionalismo”, explicó.
Uno de los recuerdos familiares más especiales fue durante la temporada 1960-1961, cuando Eradio conectó el doblete que dio a Hermosillo el primer campeonato de la Liga Invernal de Sonora.

Pero la anécdota que más disfruta contar su hermano ocurrió ese mismo año y poco tuvo que ver con los números.
“Antes de un juego se llevó por equivocación un guante que no era el suyo. Era mucho más grande. Y con ese mismo guante hizo una atrapada que evitó un jonrón. Siempre nos daba risa acordarnos de eso”, dijo con una sonrisa.
Durante más de tres décadas, Eradio participó en campeonatos nacionales, estatales e internacionales de béisbol y softbol, además de ser jugador, manager y patrocinador de equipos.
Cuando uno trae el béisbol en las venas, nunca se retira. Él siempre estuvo involucrado en el béisbol y el softbolafirmó Héctor
Fuera de los campos era un hombre de familia, casado con Evangelina López y padre de cuatro hijos: Luz Irene, Luis Roberto, José Eradio y Lupe Ana.

“Le gustaba mucho ir a las granjas, limpiar el terreno, plantar árboles e invitar a toda la familia”, recordó.
Con el paso de los años llegaron los reconocimientos: el estadio de béisbol de Mazatán lleva su nombre y fue inmortalizado en los Salones de la Fama del Deporte de Hermosillo y Sonora.
Sin embargo, para Héctor, el legado más importante que dejó su hermano tras fallecer en julio de 2023 no puede colocarse en una vitrina: “Lo más valioso que dejó fue la amistad. Me gustaría que las nuevas generaciones lo recordaran por eso, porque era amigo de todos”, agregó.
