Penta Zero Miedo no pudo colocarse el Campeonato Mundial Pesado de WWE sobre los hombros, pero salió a de la Arena Ciudad de México con el reconocimiento como una de las principales figuras de la lucha libre mexicana en Estados Unidos.
Roman Reigns, una de las principales caras de la empresa por más de una década, conservó el título ante el luchador nacido en Ecatepec, quien tuvo en la capital mexicana la oportunidad más importante de su carrera. La derrota frenó su intento por convertirse en campeón mundial, pero difícilmente borra el camino que lo llevó hasta este combate.
“¡Vamos Penta! ¡Vamos Penta!”, “¿Y si sí? ¿Y si sí? ” coreaban los miles de asistentes mientras el Zero Miedo entraba al cuadrilátero.
Penta es un guerrero de mil batallas, el público lo sabía, por eso a pesar del castigo que recibió del luchador samoano no cedía y rompía en cada ocasión el conteo de tres. El enmascarado ilusionó hasta el final de la lucha, al aplicarle sus mejores movimientos al campeón, quien se negaba a caer.
Finalmente, una lanza partió por la mitad al mexicano y la cuenta de tres llegó. El público quedó en silencio, pues en verdad soñaba con con que Penta destronara a Reigns
“Me siento como cuando México perdió contra Inglaterra, mucha tristeza y desilusión”, dijo un aficionado resignado con el resultado.
Antes de ser una estrella de WWE, el nacido en Ecatepec tuvo una historia con la que millones de mexicanos se sienten identificados: una lucha incesante por mejorar su calidad de vida sin olvidar sus raíces. Años atrás fue deportado de Estados Unidos al no contar con documentos, un episodio que él consideró pudo haber terminado con sus aspiraciones de crecer en la lucha libre.
“Yo fui migrante, no tenía visa e intenté cruzar a Estados Unidos ilegalmente antes de ser luchador, pero me deportaron. Cuando llegó la oportunidad de trabajar allá sentí que se había derrumbado gran parte de lo que había intentado hacer, que era crecer en este deporte debido a mi situación, pero lo intenté, no me quería quedar en el camino”, declaró el Zero Miedo en una transmisión con el Vampiro Canadiense.
Penta volvió a México, continuó con su carrera y terminó encontrando la oportunidad de regresar a Estados Unidos en plena era antimigrante del gobierno de Donald Trump, pero esta vez como ídolo mexicano de la WWE en Netflix. Con su personaje consiguió reconocimiento internacional y convirtió su identidad profundamente mexicana en una de sus principales fortalezas.
En su regreso al país como estrella de WWE, cientos de aficionados acudieron al recinto en Azcapotzalco con máscaras negras y blancas para verlo.
“Es increíble que Penta sea estelar en una época complicada para los paisanos. Mucho tiene que ver el gran apoyo del público con su historia de vida; se sienten identificados con alguien que viene desde abajo y llegó a los niveles más altos”, declaró Diego, quien cruzó en metro la ciudad para acudir a la función.
Penta perdió el campeonato mundial, pero no su condición de ídolo. Para una empresa estadunidense que llega semanalmente a millones de espectadores en todo el mundo, el luchador de Ecatepec se ha convertido en una de las caras mexicanas más reconocibles.
Y quizá ahí esté el verdadero significado de esta noche. Penta no salió de la Arena Ciudad de México con el cinturón, pero sí con la certeza de haber llegado a un sitio que alguna vez parecía imposible: ser protagonista de WWE, frente a su gente.
El campeonato tendrá que esperar. El lugar de Penta entre los ídolos mexicanos de WWE, no.
