EXCELSIOR
La jornada del sábado en el Gran Premio de los Países Bajos resultó complicada para el mexicano Sergio Pérez y el equipo Cadillac, al enfrentarse a contratiempos mecánicos durante la competencia sprint y cerrar en la parte baja de la tabla para la parrilla de salida del domingo en el circuito de Zandvoort.
El primer obstáculo del día se presentó antes del inicio de la carrera corta, cuando una falla hidráulica obligó a la escudería a ingresar el coche del tapatío a los boxes, perdiendo la oportunidad de alinearse en la parrilla original.
”Sí, tuvimos un pequeño problema hidráulico y eso significó que perdimos de dos a tres vueltas. Logramos solucionarlo y, para cuando salimos, el ritmo parecía estar a la par con Williams, con Haas, lo cual fue prometedor, y es prometedor para el resto del fin de semana”, explicó Checo Pérez quien completó la carrera con dos giros de desventaja respecto al ganador, el británico George Russell de Mercedes”.
Ajustes hacia la clasificación y la confianza en la dirección técnica
Posteriormente, Cadillac realizó modificaciones en la puesta a punto del monoplaza para encarar la sesión de clasificación oficial. No obstante, los cambios alteraron el equilibrio del coche, relegando a Checo Pérez a la posición 22 tras marcar un registro de 1:14.600 en la Q1, justo por detrás de su compañero de equipo Valtteri Bottas.
”Es un poco desafortunado que hayamos perdido algo de competitividad en comparación con esta mañana debido a los cambios que hicimos, cuando pudimos sacarle mucho al coche. Tendremos que ver qué podemos hacer mañana, pero el ritmo que mostramos hoy nos da cierto aliento”.
Al ser cuestionado sobre si ya siente cambios bajo la dirección de Marcin Budkowski, Pérez dijo: “Todavía es muy pronto para Marcin en el equipo, pero aporta mucha experiencia y un liderazgo fuerte, por lo que confío en que nos ayudará a empujar en la dirección correcta durante los próximos fines de semana”, concluyó el mexicano.
