Sonora recupera una vía de exportación a EU, pero el gusano barrenador mantiene la alerta

Sonora

DEBATE

Estados Unidos prevé reabrir el 24 de agosto el cruce Agua Prieta-Douglas para ganado bovino mexicano, pero la capacidad será menor y el riesgo por gusano barrenador mantiene bajo vigilancia las exportaciones

La frontera entre México y Estados Unidos se prepara para una reapertura gradual a la exportación de ganado bovino en pie, en un escenario todavía condicionado por el riesgo sanitario del gusano barrenador del ganado (GBG). Estados Unidos prevé habilitar este lunes (24 de agosto) el cruce Agua Prieta-Douglas, que sería inicialmente el único puerto autorizado para estos embarques.

Reapertura restringida
Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), señaló que la reapertura tendrá restricciones, debido a que el punto fronterizo operará con alrededor de 29% menos capacidad que antes del cierre. Además, únicamente será elegible ganado nacido y criado en Sonora, con trazabilidad completa y sin la marca CN, utilizada para identificar animales destinados al consumo nacional.
Agua Prieta concentró cerca de 16% de las exportaciones nacionales de ganado bovino en 2024, por lo que su reapertura representa un alivio para los productores del noroeste, aunque todavía insuficiente para normalizar el comercio. El cruce de Nogales, Sonora, y los puntos de Chihuahua permanecen pendientes.
El principal factor de incertidumbre es sanitario. Senasica confirmó el 17 de agosto un caso de miasis por GBG en una hembra bovina de cinco años localizada en Munihuasa, Álamos, en un predio de pastoreo libre con unas 40 vacas. La zona es estratégica por su cercanía con los límites de Chihuahua y Sinaloa, además de que las corrientes de viento favorecen el desplazamiento natural de la mosca.
Ante el caso, Senasica reforzó el barrido territorial, los controles de movilización, el rastreo epidemiológico y la dispersión terrestre de mosca estéril. También delimitó un área de riesgo, estableció un anillo de protección sanitaria y aplicó doramectina al ganado de las zonas circundantes.

Chihuahua, primer exportador ganadero del país, enfrenta igualmente presión sanitaria: registra 160 casos acumulados de GBG desde el 3 de julio, de los cuales 74 permanecen activos.
El cierre fronterizo también dejó una consecuencia que limitará el beneficio de la reapertura. Parte del ganado que permaneció en México fue enviado a engordas nacionales y recibió la marca CN. Una vez identificado de esta manera, ya no podrá exportarse, incluso si se normalizan los cruces. Por ello, una parte del inventario continuará abasteciendo el mercado interno.

El impacto en los precios dependerá de la continuidad de la apertura. El GCMA estima que, a tres meses, un flujo sostenido podría elevar entre 3% y 5% el precio del ganado gordo. En contraste, un nuevo aplazamiento provocaría una baja de entre 2% y 5%. En ambos escenarios, Anaya prevé que el efecto sobre el precio de la carne para el consumidor final sería limitado.
La reapertura, por tanto, representa una oportunidad para recuperar valor en las zonas ganaderas elegibles del norte, pero no supone todavía el regreso a la normalidad.

La apertura de Agua Prieta ayudaría a recuperar gradualmente el comercio, pero dependerá de controlar el riesgo sanitario en Sonora y de aplicar protocolos estrictos de regionalización, cuarentena e inspección. Cerrar completamente la frontera no solo afecta al productor mexicano: también limita la oferta futura de ganado para Estados Unidos y puede prolongar la presión sobre los precios de la carne al consumidor”, comentó Juan Carlos Anaya, director general de GCMA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *