El Sol de Hermosillo
La creación de bosques urbanos con especies nativas y el desarrollo de infraestructura para retener agua de lluvia son dos de las estrategias que activistas y especialistas consideran fundamentales para disminuir el efecto de las islas de calor en Hermosillo, una ciudad donde el crecimiento urbano ha reducido las áreas verdes y aumentado las superficies impermeables.
En la ciudad, existen dos bosques urbanos de este tipo, ubicados en el centro y oriente: el bosque memorial Yáñez, al interior del Panteón San Agustín, y el bosque urbano La Sauceda, nacidos en 2019 y 2020, respectivamente.
“Primero queríamos tener un bosque dentro del Panteón Yáñez para que en un futuro las generaciones decidieran qué hacer con ese espacio. Después evolucionó a un bosque memorial, donde, además de preservar la historia de Hermosillo, se crea un lugar lleno de vida”, explicó Sergio Müller, cofundador de la asociación civil Caminantes del Desierto.
Actualmente, el sitio cuenta con alrededor de mil 500 ejemplares, distribuidos en aproximadamente 10 especies de árboles y ocho de arbustos, aunque el objetivo es alcanzar unas 45 especies de árboles y 45 de arbustos, convirtiéndose también en un arboreto y semillero de especies nativas para la ciudad.

Müller detalló que un proyecto de este tipo contribuye a reducir las islas de calor porque la vegetación genera sombra sobre el suelo y aumenta la evapotranspiración, lo que refresca el ambiente.
El bosque cuenta con un jardín de lluvia ubicado en una glorieta central, donde el agua de lluvia es dirigida para infiltrarse al subsuelo y ser aprovechada por la vegetación.
La idea es replicar estos pequeños jardines de lluvia en otros espacios libres del Panteón Yáñez para seguir aprovechando el agua de lluviaMüller
También destacó que, además del beneficio climático, el bosque ha favorecido el regreso de distintas especies de fauna, tales como ardillas, iguanas, tecolotes, mariposas, colibríes y distintas especies de abejas.
Este modelo, añadió, podría replicarse en otros panteones públicos, siempre y cuando exista participación ciudadana para dar mantenimiento permanente a las áreas verdes.

Por su parte, Isabel Dorado Auz, integrante de Ciudadanía Activa, señaló que el proyecto del Bosque Urbano La Sauceda busca convertir el espacio mediante la combinación de árboles altos, especies medianas, arbustos, plantas de cobertura y vegetación para polinizadores.
Hoy en día, uno de los principales avances es un bosque de 3.8 hectáreas, donde se plantaron alrededor de 8 mil unidades entre árboles y otras especies vegetales.
Lo que aspiramos es que toda La Sauceda tenga una densidad similar al Bosque de los Olivos. Cuando eso ocurra, tendremos un verdadero bosque urbano
La intención es utilizar únicamente especies nativas adaptadas al clima de Hermosillo, como palo verde, mezquite, torote, ocotillo, además de otras plantas contempladas en la paleta vegetal de la ciudad.
“Han vuelto aves como carpinteros, gorriones, palomas, garzas, gallinetas, además de mariposas monarca y otras especies migratorias”, comentó.
Dorado Auz afirmó que uno de los principales beneficios ya observados es la reducción de temperatura, registrándose diferencias de entre cinco y siete grados centígrados respecto a otras zonas cercanas.
Para garantizar la supervivencia de las plantas se instalaron sistemas de riego por goteo y microcuencas que permiten retener agua de lluvia alrededor de la vegetación.

Retener el agua, una alternativa que salva vidas
La ingeniera civil especialista en hidrología y drenaje pluvial, Ana María Avilés, precisó que otra de las estrategias necesarias consiste en construir infraestructura para captar y retener agua de lluvia antes de que llegue con fuerza a la zona urbana.
El Programa Integral de Aguas Pluviales e Infraestructura Verde del Centro de Población de Hermosillo 2022 identifica diversos sitios donde podrían construirse diez represos y lagunas de retención, principalmente en el norte y oriente de la ciudad.
Lo que se necesita son represos de retención. Esa agua baja con muchísima velocidad desde los cerros, arrastra sedimentos, obstruye drenajes y deteriora el pavimentoAna María Avilés
Estas obras permitirían infiltrar el agua al subsuelo, recargar el acuífero y reducir el costo de otras obras hidráulicas aguas abajo; además, la humedad retenida favorecería el crecimiento de la vegetación.

“Si la lluvia escurre en cuatro minutos, la perdemos. Pero si la detenemos, la vegetación tiene mayor oportunidad de aprovechar esa humedad y se genera un círculo virtuoso: hay más vegetación, más humedad y mejores condiciones para que vuelva a llover”, comentó.
El programa también plantea la creación de parques con infraestructura verde capaces de almacenar temporalmente agua de lluvia y funcionar simultáneamente como espacios públicos.
Entre ellos se contemplan proyectos como el Bosque de Palo Fierro, el Parque Urbano Hermosillo Norte, el Parque Urbano Cerro Colorado, el Parque Lineal Hawái, el Ecoparque Metropolitano, el Ecoparque Santa Marta y un parque en el Panteón Yáñez.
