A pesar de alcanzar ganancias récord por más de 18 mil millones de dólares, el conglomerado de Germán Larrea asignó un porcentaje mínimo a la protección ambiental; hace unos días, una de sus empresas derramó 59 mil litros de químicos en Sonora.
ANIMAL POLITICO
Pese a haber alcanzado ventas récord por 18 mil 176 millones de dólares en 2025, Grupo México destina una fracción mínima de sus recursos a la protección ambiental. El conglomerado —responsable del reciente derrame de 59 mil litros de sustancias químicas en Naco, Sonora— asignó apenas el 1.18% de sus ingresos anuales a la prevención de accidentes y mitigación del impacto ambiental relacionadas con sus operaciones.
Los 18 mil 176 millones de dólares que ganó Grupo México en 2025 representan una cifra récord para la compañía, de acuerdo con su informe anual enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). El crecimiento en su riqueza se debió, entre otros factores, a que sus empresas subsidiarias mineras y metalúrgicas lograron una mayor producción de zinc, sumado a la construcción de su nueva planta Tía María en Perú, que le permitirá una mayor producción de cobre.
Menos de 216 mdd para mitigar el impacto ambiental en dos países
Pese al crecimiento de sus operaciones, la apuesta de Grupo México por la sostenibilidad se mantuvo en márgenes mínimos. La división minera de la compañía destinó 215.7 millones de dólares a inversiones de capital para la protección del medio ambiente en México y Perú, lo que equivale al 1.19% de sus ventas anuales, según reportó en un informe enviado a la BMV.
Dicho monto se destinó a “establecer sistemas de recuperación de agua para conservar agua y minimizar el impacto en arroyos cercanos; programas de reforestación para estabilizar la superficie de las presas de relaves; la implementación de tecnología de lavado en las minas para reducir las emisiones de polvo”, entre otras medidas que el conglomerado no especificó.
Según Grupo México, entre el 2024 y el 2025 incrementó en un 21.6 % los recursos destinados a protección ambiental, pero aun así sigue representando una fracción mínima respecto de los recursos que ingresa por sus actividades.
La inversión para protección ambiental fue erogada por Southern Copper Corporation, una subsidiaria de Grupo México que produce principalmente cobre, molibdeno, zinc y plata en nuestro país y Perú. Además, realiza actividades de exploración en Chile, Argentina y Ecuador.
Grupo México: 20 tragedias ambientales
El Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) tiene identificadas al menos 20 tragedias, accidentes, impactos a los derechos humanos, ambientales y laborales provocados por Grupo México. El consorcio le pertenece a Germán Larrea, el segundo hombre más rico de México cuya fortuna alcanza los 67 mil millones de dólares.
La última emergencia ambiental provocada por este conglomerado ocurrió el pasado domingo en el municipio de Naco, en Sonora, cuando varias unidades de un tren de la empresa Ferromex se accidentaron y derramaron 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio en el ejido Cuauhtémoc.
La Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa) dio un primer informe preliminar en el que destacó que el derrame de Ferromex no representa un riesgo inmediato para la población, pero la alerta se mantiene especialmente ante la posibilidad real de que las lluvias puedan llevar los químicos a los mantos acuíferos.
Ferromex, la empresa subsidiaria de Grupo México que provocó el derrame de químicos en Naco, señala en su sitio web que opera la red ferroviaria más grande del país con 11 mil kilómetros de vías, las cuales conectan las principales zonas industriales del país, 13 puertos y seis cruces fronterizos.
Lejos de que los accidentes ambientales sean una excepción, Grupo México incluso los contempla dentro de sus riesgos “probables”, que se pueden producir debido a sus proyectos mineros y metalúrgicos.
“Nuestra compañía está llevando a cabo un amplio programa de expansión, que puede exponernos a riesgos adicionales en términos de accidentes industriales. Aunque creemos que nuestros contratistas emplean normas de seguridad y otros procedimientos para garantizar que estos proyectos se lleven a cabo con la debida dirección, es posible que el aumento de la actividad en nuestros complejos provoque accidentes medioambientales o ponga en peligro vidas humanas”, señaló Grupo México en su informe del 2025 enviado a la BMV.
El caso Buenavista, sin justicia
Han pasado 12 años desde el accidente en el que Grupo México derramó 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre, desde la mina Buenavista del Cobre, a los ríos Bacanuchi y Sonora. Esto afectó a las personas que viven en ocho municipios.
El consumo del agua contaminada del río Sonora provocó enfermedades en los habitantes; la agricultura se vino a pique por la mala calidad del agua; la flora y fauna también sufrieron daños, y en consecuencia, los conflictos sociales se hicieron presentes.
El derrame fue calificado por especialistas y organizaciones sociales como el “peor desastre ambiental de México”, y todavía existen varios procedimientos legales abiertos contra Grupo México por este hecho.
En su informe anual de 2025 enviado a la BMV, Grupo México reportó que en el arranque de ese año todavía enfrentaba 46 demandas civiles individuales de personas que exigen una reparación del daño por perjuicios provocados por el derrame de la mina Buenavista del Cobre.
Hasta esa fecha, el conglomerado también enfrentaba 11 juicios de amparo interpuestos en tribunales estatales y federales. Los recursos federales fueron interpuestos por habitantes de Sonora que buscan la remediación de los ríos y las zonas afectadas por el derrame.
“Actualmente no es posible determinar la magnitud de las compensaciones por daños y perjuicios demandadas en estos juicios en tribunales estatales y federales”, señaló Grupo México en su informe anual.
