Iniciarán construcción de hospital para afectados por derrame en el río Sonora

Sonora

LA JORNADA 

Hermosillo, Son. Casi 12 años después del derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado en los ríos Bacanuchi y Sonora, considerado el peor desastre ambiental de la historia de la minería en el país, el gobierno de Sonora anunció el arranque de la construcción del Hospital IMSS-Bienestar del municipio de Ures, una de las principales demandas de las comunidades afectadas desde 2014 y una promesa incumplida durante más de una década.

El gobernador Alfonso Durazo Montaño informó que el 13 de julio se definirá el proceso de licitación para comenzar formalmente la obra, en la cual se invertirán 500 millones de pesos y contará con el respaldo de la administración federal, por conducto del sistema IMSS-Bienestar.

Adelantó que los trabajos comenzarán el 20 de julio, e indicó que el complejo hospitalario estará diseñado para crecer en capacidad y ofrecer atención especializada a la población de la región del río Sonora.

“Este problema data de 2014, y desde entonces se comprometió el hospital; ahí nos dejaron un par de cuartos arrumbados. Ahora vamos a construir un hospital similar, con algunas particularidades, por la especialidad que requiere el río Sonora”, señaló el mandatario morenista luego de referirse a las instalaciones inconclusas que permanecieron abandonadas durante años.

El 6 de agosto de 2014, un derrame de sustancias tóxicas provenientes de la mina Buenavista del Cobre, propiedad de Grupo México –que encabeza Germán Larrea–, contaminó los principales cauces de la región y afectó el acceso al agua, la actividad agrícola y ganadera, así como la salud de miles de habitantes de los municipios de Arizpe, Banámichi, Aconchi, Baviácora, Huépac, San Felipe de Jesús y Ures.

Desde entonces, los pobladores han denunciado que sufren padecimientos dermatológicos, gastrointestinales y renales, además de la persistente incertidumbre sobre las consecuencias a largo plazo de la exposición a metales pesados. Organizaciones de la sociedad civil y los Comités de Cuenca del Río Sonora han sostenido durante casi 12 años que la reparación integral del daño quedó inconclusa, y que muchas de las obras y acciones prometidas nunca se concretaron.

Entre los compromisos incumplidos estaba la edificación de una clínica de especialidades que atendiera las afectaciones derivadas del desastre ambiental.

Aunque el Fideicomiso Río Sonora, creado para la remediación de los estragos, destinó recursos a diversas acciones, el proyecto del nosocomio se redujo a obras preliminares y estructuras sin terminar.

El gobierno estatal sostiene ahora que el nuevo hospital forma parte del Plan de Justicia para el Río Sonora, estrategia impulsada en coordinación con la Federación para saldar la deuda con las comunidades afectadas y fortalecer la infraestructura médica en la región.

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