CDMX.- El “Capítulo II” llega con 27 años de retraso. Esta noche, en San Antonio, arrancan unas Finales de la NBA entre Knicks y Spurs que prometen muchas emociones.
Se trata de una serie que ha generado grandes expectativas, pues la quinteta de Nueva York busca una revancha muy ansiada, después de caer 4-1 ante San Antonio en las Finales de 1999. Además, los neoyorquinos no son campeones desde hace 53 años, desde que en 1973 se coronaron ante los Lakers de Los Ángeles y obtuvieron su segundo título. Esta situación ha provocado que los precios de los boletos estén por las nubes.
Por su lado, los Spurs vuelven a pelear por el Trofeo Larry O’Brien, algo que no sucedía desde que se impusieron al Heat de Miami en 2014 para obtener su quinta corona de la NBA. Ambas franquicias son distintas a las de aquellos años, pero tienen ingredientes para que millones de aficionados las sigan en los posibles siete duelos de la actual serie.
Spurs cuenta con un gigante llamado Victor Wembanyama, quien también busca revancha, pues estos Knicks lo derrotaron en la final de la pasada NBA Cup. Nueva York ganó 2-1 la serie entre ambos equipos esta campaña. En el último duelo de ese minitorneo, disputado en Las Vegas, el centro francés tenía la cabeza en otro lado, pues horas antes le avisaron que había fallecido su abuela.
Del otro lado, los Knicks llegan encendidos, con un Jalen Brunson que no cree en nadie. Suman 11 victorias en fila en los playoffs. Su última derrota se remonta al 23 de abril y llegan descansados, pues no ven acción desde el 25 de mayo, mientras que los Spurs vienen de darse con todo ante el Thunder en un Juego 7 el sábado.
