El dr. John Brandenburg, de la Universidad de Harvard, aseguró que los antiguos habitantes de Marte conocidos como cydonianos y utópicos, fueron víctimas de un ataque masivo
EL HERALDO DE MÉXICO
La teoría de un científico de Harvard que afirmó que en Marte habitaba una antigua civilización que pereció luego de que fue atacada con un ataque nuclear, retomó vigencia nuevamente tras la aseveración difundida en 2011 que fue analizada a través del podcast de Danny Jones.
El dr. John Brandenburg, de la Universidad de Harvard, aseguró que los antiguos habitantes de Marte conocidos como cydonianos y utópicos, fueron víctimas de un ataque masivo que tuvo un impacto a gran escala que llevó a la extinción de la raza marciana.
Incluso el dr. Brandenburg indicó en su teoría que los rastros de los ataques nucleares pueden ser encontrados en la superficie del llamado planeta rojo, cuya tonalidad podría no deberse sólo al óxido de hierro en la atmósfera, sino a la lluvia radioactiva de una explosión termonuclear masiva.
¿Qué pruebas dio el dr. John Brandenburg sobre el ataque nuclear en Marte?
El dr. Brandenburg está convencido de que ciertos elementos químicos encontrados en Marte se asemejan mucho a los que quedaron en los sitios de pruebas nucleares dentro del planeta Tierra, situación con la que está seguro que su teoría, aunque la comunidad científica indicó que hay falta de pruebas sólidas y creíbles.

Pero en el podcast, el filósofo y escritor de ciencia ficción Jason Reza Jorjani compartió lo que calificó como “alarmantes pruebas” del dr. Brandenburg sobre la existencia de vida anterior en Marte, al dar detalles sobre los compuestos químicos identificados en Marte.
“Cada planeta contiene una cierta cantidad de isótopos de diferentes materiales, y aparentemente la proporción isotópica del xenón 129 es constante en todo el sistema solar, menos en Marte”: Jason Reza.
¿Por qué retomaron la teoría del ataque nuclear en Marte?
Según las investigación de John Brandenburg, hay una “alta concentración” de xenón 129 en la atmósfera marciana, compuesto que es remanente de explosiones nucleares. El xenón 129 es un gas estable y no radiactivo que se encuentra en cantidades ínfimas en la atmósfera terrestre y se libera durante la fusión nuclear.
Asimismo, Reza Jorjani detalló: “cuando se detona una bomba termonuclear, deja un rastro de xenón 129 en esa zona, lo cual no es normal… Y según el dr. Brandenburg, es una señal muy característica. Es inconfundible y está específicamente asociada con la detonación de armas termonucleares”, acotó.
