Es una tradición ancestral en el inicio de Semana Santa
EL SOL DE HERMOSILLO
Gabriel Benítez
Bajo un ambiente de fe, tradición, sentido comunitario, el arzobispo de Hermosillo, Ruy Rendón Leal, Domingo de Ramos Hermosillo, comunidad yaqui Coloso Bajo, encabezó la celebración del Domingo de Ramos en la ramada de la comunidad yaqui del Coloso Bajo para iniciar con la Semana Mayor.
Como parte de esta tradición, los asistentes acudieron con palmas bendecidas, ceremonia religiosa, fariseos tradición yaqui, como una costumbre, que recibieron a los fieles para dar paso a la oración en nombre de Jesucristo, recordando su entrega hace más de dos mil años por la humanidad.

Cuando la Iglesia celebra estos acontecimientos, los trae al presente con toda su significado, de manera que quienes participan lo hacen como si estuvieran ahí hace dos mil años
Ruy Rendón Leal, cultura yaqui, tradición religiosa Sonora, reconoció la riqueza cultural y espiritual de la comunidad yaqui del Coloso Bajo, cuya tradición, es resultado de la fusión entre las prácticas ancestrales y la fe católica, logrando una expresión única de religiosidad que se mantiene viva a través de generaciones.
El sacerdote dijo que es toda una admiración la manera en que cada elemento de la celebración, desde las danzas yaquis, cantos tradicionales, vestimentas religiosas, se encuentra vinculado con los momentos de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, lo que da un profundo sentido a cada uno de los rituales.

En ese sentido, subrayó que la permanencia de estas tradiciones es posible gracias al arraigo que tienen en las familias y en la comunidad, quienes las conservan como un tesoro cultural, patrimonio espiritual, mientras que la Iglesia acompaña y promueve su preservación.
El arzobispo informó que además de esta celebración, durante la Semana Santa Sonora se llevarán a cabo diversas actividades litúrgicas, Jueves Santo lavatorio de pies, Viernes Santo viacrucis, Vigilia Pascual, en los templos de la región, como el Jueves Santo con el tradicional lavatorio de pies, el Viernes Santo con el viacrucis en parroquias y la Vigilia Pascual el sábado por la noche y domingo de resurrección, invitando a la comunidad a participar en estos actos de fe.
