DEBATE
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó los recientes hechos violentos ocurridos en Concordia, Sinaloa, donde trabajadores del sector minero fueron víctimas de una agresión.
La mandataria precisó que la unidad minera en cuestión se encuentra actualmente en una etapa de exploración y aún no ha iniciado sus fases de producción formal, un dato relevante para entender el contexto operativo de la zona.
Manteniendo la prudencia institucional que caracteriza a su administración en temas judiciales en curso, Sheinbaum declinó ofrecer declaraciones especulativas sobre el móvil exacto del crimen.
En su lugar, enfatizó que la responsabilidad de comunicar los avances recae directamente en el Gabinete de Seguridad y en la Fiscalía General, instituciones encargadas de garantizar el debido proceso y la precisión de la información.
No obstante, la titular del Ejecutivo compartió datos preliminares proporcionados por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Según el reporte, los sujetos detenidos en relación con el ataque declararon que los mineros fueron “confundidos”, una línea de investigación que, aunque presente, no cierra el caso, pues las autoridades buscan esclarecer los hechos con total certeza jurídica y científica.
Profundización de las investigaciones en Sinaloa
La Fiscalía no ha dado por sentada la versión de los detenidos y ha desplegado una investigación mucho más profunda para llegar a la verdad histórica de los hechos.
Las diligencias actuales incluyen un acercamiento directo y sensible con los familiares de las víctimas, así como interrogatorios a otros trabajadores del sector y actores de la industria minera, con el fin de descartar cualquier otro motivo subyacente en la agresión.
Este suceso ha puesto de relieve la vulnerabilidad de ciertas actividades económicas en regiones específicas del país. La Presidenta aprovechó la coyuntura para señalar que su gobierno no es ajeno a las dinámicas delictivas que intentan permear en el sector productivo, asegurando que existe una coordinación plena entre las fuerzas federales y las fiscalías locales para proteger a la ciudadanía y a los trabajadores.
“Uno de los delitos que afecta más a la ciudadanía es la extorsión, porque viene acompañada de una amenaza, la gente no quiere denunciar porque existe el temor de que les hagan algo”, señaló.
Estrategia nacional contra la extorsión
En un análisis más amplio sobre la seguridad pública, Sheinbaum Pardo destacó la implementación de una estrategia integral contra la extorsión. La mandataria reconoció la gravedad de este ilícito, afirmando que “es uno de los delitos que afecta más a la ciudadanía, porque viene acompañada de una amenaza”, lo cual genera un ciclo de silencio e impunidad difícil de romper.
Para finalizar, la Presidenta subrayó que el principal obstáculo para combatir este flagelo es que “la gente no quiere denunciar porque existe el temor de que les hagan algo”. Por ello, la estrategia de seguridad de su sexenio se enfocará en generar las condiciones de confianza necesarias y los mecanismos de inteligencia adecuados para desarticular a las bandas que lucran con el miedo de la población.
