La Fiscalía de Sonora confirmó que Karen Daniela “N” fue víctima de feminicidio por estrangulamiento y que su pareja, murió por ahorcamiento días después
EL UNIVERSAL
La Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Sonora ha confirmado, a través de los peritajes forenses, que Karen Daniela “N” fue víctima de feminicidio, falleciendo el pasado 7 de enero a causa de asfixia por estrangulamiento.
Estuvo tres días con el cadáver. El 10 de enero, su pareja, Rafael Alberto “N”, perdió la vida por asfixia por ahorcamiento, un hecho que las autoridades investigan como un suicidio, agravado por la presencia de alcohol en su sistema.
Lo más conmovedor de este caso es el historial de violencia que ya pesaba sobre la pareja.
La Fiscalía ratificó la existencia de antecedentes judiciales por el delito de violencia familiar cometidos por Rafael Alberto “N” contra Karen Daniela “N”, un proceso iniciado en 2024.
A pesar de que el caso fue judicializado y se dictó vinculación a proceso, la pareja había decidido intentar reconstruir su vida, lo que llevó a la víctima a consentir una suspensión condicional del proceso para que pudieran volver a vivir juntos.
El recuento de los hechos arroja una sombra aún más oscura sobre la tragedia.
El 8 de enero, un día después del fallecimiento de Karen, Rafael Alberto “N” trasladó al hijo de ambos al domicilio de los abuelos maternos, en un acto que, visto a la luz de los acontecimientos, se interpreta como la preparación de su último y fatal regreso al inmueble, donde días después fue encontrado sin vida.
La línea de investigación principal de la FGJE apunta a un hecho de feminicidio motivado por celopatía, seguido de un suicidio, todo asociado al consumo de alcohol.
Aunque la carpeta de investigación sigue abierta para agotar todas las diligencias, la comunidad se enfrenta al doloroso panorama de una vida joven apagada por la violencia y un menor que deberá crecer lidiando con esta trágica herencia.
La mala noticia conmocionó a los hermosillenses quienes publicaron reflexiones sobre el tema y lo catalogaron como un problema social profundo. Un recordatorio de que las señales de violencia familiar no deben ser ignoradas y que las medidas de protección deben ser robustas e inquebrantables.
Informó la Fiscalía de Sonora que la carpeta de investigación permanece abierta a fin de agotar todas las diligencias necesarias y confirmar plenamente las circunstancias de los hechos.
