Cierre de la frontera por gusano barrenador provocará pérdidas a México por 23 mil 577 mdp entre 2025 y 2026

Nacional

FORBES

El brote del gusano barrenador en México que provocó el cierre de la frontera a las exportaciones de ganado a Estados Unidos dejará pérdidas a los productores mexicanos por más de 23 mil 577 millones de pesos en 2025 y 2026, de acuerdo con un estudio.

“El cierre de la frontera de Estados Unidos a las exportaciones de becerros y vaquillas desde México, por 9 meses de 2025 y por los 12 meses de 2026, genera una pérdida de 23 mil 577 millones de pesos (o mil 274 millones de dólares)”, revelaron Alberto Godínez Placencia y Manuel Torres Laveaga, consultores independientes, que analizan la problemática enfrentada por los productores mexicanos desde noviembre de 2024.

Según los expertos, el cierre de la frontera entre México y Estados Unidos a las exportaciones de ganado en pie provocó pérdidas de 9 mil 301 millones de pesos (o 503 millones de dólares) para los productores en 2025.

El impacto económico para los ganaderos mexicanos será de 14 mil 276 millones de pesos (772 millones de dólares) en 2026, destacaron las estimaciones del reporte en poder de Forbes México.

Con ese dinero se pueden pagar todas las obras para la Copa Mundial de Fútbol de 2026 previstas para ser construidas por el gobierno de la Ciudad de México.

La investigación de los consultores bajacalifornianos aseguró que se requerirá de 3.5 años para absorber el excedente de oferta de becerros y vaquillas causado por el cierre de la frontera de Estados Unidos ante la disrupción del gusano barrenador en el sur de México.

También, según el estudio, se requieren de 4 años para que el mercado equilibre el excedente de carne en canal por el brote del gusano barrenador, así como se necesitan de 3.2 años para recuperar el precio inicial de enero de 2025 que fue de 34 mil 759 pesos por cabeza de ganado equivalente, detallan el análisis de los consultores.

“El precio mínimo se alcanzaría en el mes 16 (abril de 2026) con 32 mil 401 pesos por cabeza”, según el análisis.

En 1991, después de un apoyo dado por Estados Unidos durante 30 años y una inversión de 955 millones de dólares binacional, México logró el estatus internacional de país libre del gusano barrenador.

Con ese estatus alcanzado, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) autorizó las importaciones de ganado vivo, caballos y bisontes desde México.

El 21 de noviembre de 2024, Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) reportó ante la Organización Mundial de Salud Animal (OMSA) la primera detección de un caso de gusano barrenador en la frontera sur de México.

El Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) de Estados Unidos pausó las importaciones de ganado vivo desde México a partir del 22 de noviembre de 2024.

El 5 de febrero de 2025 se autorizaron nuevamente las exportaciones de ganado vivo desde México, pero el 11 de mayo de 2025, se volvieron a suspender.

Después de una reapertura fugaz del 7 al 8 de julio, el 9 de julio se volvió a cerrar. Y así cerrada ha permanecido hasta la fecha y no hay día previsto para que sea reabiertas las exportaciones de ganado en pie en Estados Unidos

El 15 de agosto de 2025, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos anunció que la frontera seguirá cerrada hasta “obtener resultados que garanticen que el gusano barrenador haya cedido en su avance hacia la frontera con Estados Unidos y el riesgo haya pasado”.

La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) pidió el cierre a las importaciones de ganado vivo de cualquier país mientras, Estados Unidos mantenga su frontera cerrada.

Los productores solicitaron un convenio comercial temporal a un “precio justo” entre los engordadores nacionales y los exportadores de becerros y vaquillas del norte del país.

A mediano plazo, para la protección de los precios de engorda en México, apoyar el desarrollo de infraestructura de comercialización, como centros de acopio y salones de subasta, señaló la CNOG.

“Si la frontera de Estados Unidos permaneciera cerrada por diez años, el efecto sería de 135 mil 393 millones de pesos (7 mil 319 millones de dólares)”, concluyeron Alberto Godínez Placencia y Manuel Torres Laveaga.