A seis meses del crimen que conmocionó a Sonoyta, la familia de Leyla Monserrath exige justicia tras revelarse que las responsables, de 13 y 15 años, recibieron sentencias de apenas meses.
MILENIO
El caso de Leyla Monserrath, de 15 años de edad, asesinada en el municipio de Sonoyta por dos de sus amigas en septiembre pasado, ha levantado una ola de indignación en la opinión pública a seis meses de los hechos.
La molestia escaló tras darse a conocer las sanciones para las victimarias, de 13 y 15 años de edad, quienes recibieron penas de 11 meses y tres años, respectivamente, en centros de reclusión para menores.
El caso revivió debido a la difusión en redes sociales de un video grabado por las propias agresoras. En las imágenes se observa cómo Leyla fue llevada con engaños a un domicilio en el Ejido El Desierto; allí la amarraron y posteriormente le quitaron la vida ahorcándola con una cuerda, para finalmente enterrarla. Presuntas diferencias y envidias habrían sido el móvil del crimen.
La familia de Leyla manifestó que la alevosía del asesinato exige una revisión del caso y una sanción mayor; sin embargo, el Código Penal sonorense impide sancionarlas como adultas debido a su edad.
“Si actuaron como grandes, deben ser sancionadas como grandes por el daño tan grande que hicieron. Porque aparte me la enterraron, le echaron cal; yo no pude ver el cuerpo de mi niña porque estaba muy descompuesto”, expresó entre sollozos la madre de Leyla, al solicitar el apoyo de la comunidad.
Previamente, la familia de la víctima acudió al Poder Judicial de San Luis Río Colorado, donde con pancartas solicitaron sanciones acordes a los hechos para las dos jóvenes implicadas, identificadas como Britany “N” y Monserrath “N”.
