Alrededor del 20% del petróleo global transita por el Estrecho de Ormuz, zona estratégica afectada por la tensión
EL SOL DE HERMOSILLO
Sandra Solís
Si la tensión petrolera en Medio Oriente es momentánea, el mercado internacional podría absorber el impacto; sin embargo, si el conflicto se prolonga, el mundo podría enfrentar una fuerte recesión, advirtió Jaime Isaac Félix Gándara, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Sonora Norte.
“El tiempo es lo que va a definir la afectación fuerte que podamos tener en un conflicto como estos. Si es algo rápido o momentáneo, creo que el mercado y la productividad lo pueden absorber; si se va a largo plazo, el mundo entraría en una recesión muy fuerte”, indicó el dirigente empresarial.

Alrededor del 20% del petróleo que se consume a nivel global transita por dicha vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo.
Además del crudo, por esta zona estratégica circula cerca del 30% del gas natural licuado del mundo, lo que convierte cualquier alteración en su operatividad en un factor de presión inmediata para los mercados internacionales.
Félix Gándara explicó que una reducción en el suministro eleva de forma casi automática los precios internacionales del petróleo, generando efectos en cadena.

“Son aumentos muy altos en el precio del petróleo y eso nos impacta directamente en la inflación, tanto en México como país como en otras economías”, aseguró.
El representante de Coparmex Sonora Norte subrayó que el impacto no se limita al sector energético, ya que el incremento en los combustibles eleva los costos de logística y transporte, lo que termina reflejándose en el precio de productos básicos y alimentos.
En ese sentido, señaló que, de prolongarse la tensión geopolítica, podría generarse un escenario adverso, cuyos efectos también alcanzarían a Sonora.
