Se trata de 700 zonas de riesgo ambiental ubicados en distintos puntos de Hermosillo
EL SOL DE HERMOSILLO
Sandra Solís
Desde 2023, el Colectivo Ambientalista de Sonora (CAS) mantiene un trabajo constante de documentación territorial de tiraderos clandestinos y zonas de riesgo ambiental en Hermosillo, con el objetivo de prevenir afectaciones a la salud pública y al entorno urbano, afirmó Patricia Montes Stefanoni, presidenta de la asociación civil.
“Iniciamos este trabajo hace aproximadamente tres años, a partir de una experiencia familiar relacionada con enfermedades respiratorias asociadas a la contaminación del aire (…) A partir de ese momento empecé a documentar territorialmente los tiraderos clandestinos, a revisar información pública y a analizar los riesgos ambientales que enfrenta Hermosillo”, relató.
Entre las principales acciones que realiza el colectivo se encuentra el registro de quema de residuos, acumulación de basura y presencia de materiales inflamables en lotes baldíos, casas abandonadas, arroyos y zonas periféricas.

En Hermosillo, detalló, se han identificado más de 700 puntos de basureros clandestinos, de acuerdo con distintos diagnósticos urbanos y reportes periodísticos.
Muchos de estos lugares se limpian, pero vuelven a llenarse. Eso demuestra que estamos frente a un fenómeno persistente, no eventual
Sobre el impacto ambiental, explicó que la descomposición de residuos genera lixiviados que contaminan el suelo y el agua, además, cuando ocurre la quema de basura se liberan partículas y gases que afectan la calidad del aire.
También alertó sobre el incremento en el riesgo de incendios urbanos por la presencia de llantas, plásticos y otros materiales inflamables.
Respecto a la relación con el Ayuntamiento de Hermosillo, indicó que el contacto ha sido principalmente institucional, mediante la presentación de reportes ciudadanos y la solicitud de orientación sobre los procedimientos administrativos.
Hay casos que tardan meses en resolverse, especialmente cuando se trata de predios privados o propietarios que no responden a las notificaciones
Montes Stefanoni enfatizó que la solución no depende únicamente de sanciones o jornadas de limpieza, sino que, citando el informe What a Waste 2.0 del Banco Mundial, los tiraderos clandestinos suelen surgir cuando existen vacíos en el sistema de gestión de residuos.
“Los problemas estructurales no tienen partido. Tienen historia. Y requieren visión de largo plazo y colaboración social para resolverse”, agregó.

