El nuevo Saguaro se llama AMIGO GNL

Nacional
El proyecto Saguaro en el Golfo de California y AMIGO GNL son proyectos similares. Se trata de darle salida al gas metano -mal llamado natural y excedente del fracking en EEUU- al mercado asiático usando a México como territorio de tránsito y sacrificio a través del Golfo de California. Cada uno de estos trayectos pone en riesgo a las ballenas del golfo por doble partida: por el ruido ensordecedor que las desorienta e impide que lleven a cabo su alimentación, reproducción y crianza, y por el riesgo de colisiones que es la principal causa de muerte de ballenas en regiones con alto tráfico de buques metaneros. Claudia Campero / Conexiones Climáticas En semanas recientes hemos visto, con preocupación creciente, un empuje por una planta de Gas “Natural” Licuado (GNL) que estaba anunciada desde hace tiempo, pero que ahora muestra una clara cargada desde el discurso del gobierno federal y de Sonora. Se trata de “Amigo GNL”, una planta anunciada para el puerto de Guaymas que se presume como proyecto estelar de la ampliación del puerto. A finales del año pasado se anunció que iniciaba el trámite de evaluación de impacto ambiental. Al inicio de este mes, la presidenta estuvo en Guaymas y se comprometió a que los permisos para la planta salieran este mes. Lo interesante es que el proceso de consulta pública solicitado por habitantes de Guaymas no había iniciado y la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) -que es el documento que explica el proyecto, sus impactos y lo que la empresa propone para atenderlos- se había clasificado como reservada, lo cual simplemente imposibilita un debate público informado de lo que supone un proyecto de esta envergadura. Finalmente, el 12 de febrero se publica, parcialmente, pues está llena de rectángulos negros, la MIA y se da por iniciada la consulta pública. A todo esto, ¿de qué trata AMIGO GNL? Para quienes han escuchado del proyecto Saguaro en el Golfo de California y el riesgo que representa para las ballenas, mucho me temo que éste es un proyecto similar. Se trata también de darle salida al gas metano, mal llamado natural, excedente del fracking en EEUU al mercado asiático usando a México como territorio de tránsito y sacrificio a través del Golfo de California. La planta de licuefacción propuesta para Guaymas sería flotante y se propone construir en dos etapas con una capacidad final para exportar 7.8 millones de toneladas anuales. Esto significaría 175 llegadas de enormes buques metaneros a Guaymas anualmente. Cada uno de estos trayectos pone en riesgo a las ballenas del golfo por doble partida, por el ruido ensordecedor que las desorienta e impide que lleven a cabo su alimentación, reproducción y crianza, y por el riesgo de colisiones que es la principal causa de muerte de ballenas en regiones con alto tráfico de buques de este tamaño.
Planta de gas natural licuado AMIGO GNL
Adicional a los riesgos específicos para las ballenas que tendría AMIGO GNL, sabemos -por la experiencia en el Golfo de México de proyectos similares- que la pesca y el turismo están directamente en riesgo. Louisiana, antes el lugar camaronero de mayor importancia en EEUU, ha visto su pesca de camarón reducida a una sexta parte de lo que alguna vez fue, a raíz de la construcción y operación de plantas GNL. El turismo se ve también en riesgo porque los buques metaneros directamente acaban con el turismo de naturaleza y los bellos paisajes que hoy caracterizan el golfo. ¿Qué harán las familias que hoy dependen de estas dos actividades económicas si se construye AMIGO GNL? Tengamos presente que la industria, y los funcionarios que respaldan sus planes, acostumbran hablarnos de los proyectos como hechos que serán concretados. No caigamos en ese juego. La consulta ciudadana está abierta y toca informar, participar, mostrar nuestro desacuerdo y nuestra apuesta por un Golfo de California lleno de vida, de ballenas y de futuro para las comunidades que lo habitan. Antes del 12 de marzo puedes participar mandando tu comentario a la ASEA, en nuestras redes sociales en los siguientes días encontrarás más información. Después de esta fecha, seguiremos trabajando para evitar estos proyectos de combustibles fósiles que tienen severos daños locales y alimentan el caos climático. No les compraremos una idea de desarrollo que en realidad es un sacrificio. * Claudia Campero es coordinadora de Justicia Climática en la organización Conexiones Climáticas

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