El especialista infdicó que durante 2024, entre 388 y mil 84 personas adolescentes fueron privadas de la libertad en el país.
EL SOL DE HERMOSILLO
Adal Navarro
Sonora se encuentra entre los tres estados con mayor número de casos de personas adolescentes que fueron privadas de la libertad en el país en 2024, y que podrían ser consideradas como probables víctimas de reclutamiento forzado por agrupaciones delictivas, esto de acuerdo con información del Balance Anual de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) 2025.
En el informe Datos y análisis sobre la situación de derechos de niñas, niños y adolescentes en México, publicado por la Redim, se indica que, durante 2024, entre 388 y mil 84 personas adolescentes fueron privadas de la libertad en el país, y los estados con mayor número de casos de este tipo fueron Estado de México, Sonora y Chihuahua, zonas asociadas a la presencia de grupos criminales y disputas por el control del territorio.
La información señala que en los casos de personas adolescentes que se encuentran privadas de la libertad por delitos en los que suele estar involucrada la delincuencia organizada, se pueden hallar datos clave que permiten aproximarse al delito del reclutamiento forzado.


En entrevista para El Sol de Hermosillo, Gabriela Nava expuso que las causas de que este fenómeno se presente en Sonora se debe a la condición fronteriza, ya que es donde se desarrollan de forma integral las actividades del crimen organizado.
La criminóloga y maestra en Política Nacional con especialidad en Análisis de Crimen Organizado destacó que con anterioridad se ha discutido en una gran cantidad de foros, tanto académicos, de gobierno y política pública, que el emplear menores de edad es una ventaja para el crimen organizado.
La especialista detalló que lo anterior se debe a que las penas son menores, y niñas, niños y adolescentes pasan menos tiempo en el sistema de readaptación social y, eventualmente, al cumplir su condena se pueden reincorporar a las actividades del crimen organizado.


“Ese es uno de los focos rojos y uno de los grandes desafíos que enfrenta el gobierno actual en cuanto a la prevención y el reclutamiento, tanto voluntario como forzado de menores de edad”, comentó.
Los datos de Redim apuntan que la cantidad de privaciones de la libertad de personas adolescentes por estos delitos incrementó 20.6% entre 2023 y 2024, es decir, de 899 a mil 84 casos.
“El reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes se enfrenta a la invisibilización; empezando porque aún ni siquiera es considerado como un delito autónomo por las leyes mexicanas”, puede leerse en el texto.
Otro de los problemas mencionados por la Red por los Derechos de la Infancia en México es la criminalización de las niñas, niños y adolescentes que son víctimas por reclutamiento involuntario, exacerbado por las desigualdades, la violencia, la discriminación y otras falta de garantía a sus derechos humanos.
De este modo, el Balance Anual 2025 afirma que vulnerabilidad, afectaciones diferenciadas por género y edad, y elevados niveles de impunidad, que requieren ser abordados de manera articulada, desde un enfoque de derechos humanos, son patrones estructurales compartidos tanto por la trata como el reclutamiento.
Mujeres, de los sectores vulnerables


Gabriela Nava destacó que, otro de los sectores vulnerables en este tema son las mujeres, quienes actualmente están teniendo una mayor participación en este tipo de actividades ilícitas.
“Contrario a lo que se cree o de los mitos de que se convierten en lideresas, la realidad es que, más bien están inmersas en actividades de narcomenudeo que implican mucha violencia y son la parte del crimen organizado que queda atrapado entre las distintas luchas por los territorios, y son los primeros que son victimizados a través del homicidio”, denunció.
Especificó que, de acuerdo con las estadísticas en Sonora, entre 2020 y 2021, las mujeres que se involucran en actividades criminales de narcotráfico se encuentran en un rango de edad entre los 18 y 30 años.
La especialista en Análisis de Crimen Organizado explicó que las mujeres muchas veces se involucran en el tema de narcotráfico debido a situaciones que tienen que ver con problemáticas de género como violencia familiar, violencia de pareja, adicciones por parte de su pareja o que esta ya se encuentre inmersa en actividades criminales.
“Estas mujeres tienen trabajos precarios, no tienen independencia económica, tienen la responsabilidad de los hijos, para ellas hay muchas presiones de género”, agregó.
Para finalizar, resaltó que, en ambos casos, refiriéndose a menores y mujeres inmersos en estas actividades, la intervención más que de castigo o de intervención policial, debe de ser preponderantemente de desarrollo social.
