Crimen Organizado en Sonora Utiliza Drones con Explosivos en Nueva Modalidad de Ataque

Sonora

EL CONGRESISTA

Ciudad de México. – El crimen organizado en México ha incorporado una peligrosa nueva táctica: el uso de drones equipados con explosivos para llevar a cabo ataques dirigidos, una modalidad que ha sido confirmada por autoridades en el estado de Sonora. Francisco Sergio Méndez, delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en la entidad, reveló que se han registrado al menos dos incidentes de este tipo en el municipio de Caborca.

Estos drones representan una amenaza significativa y las fuerzas de seguridad pública están en alerta máxima, monitoreando constantemente el espacio aéreo en las zonas de riesgo. Méndez enfatizó que la situación es compleja debido a la pugna entre diversos grupos criminales que operan en la región, y las autoridades se encuentran investigando para identificar a los responsables de estos actos violentos.

Uno de los casos recientes ocurrió durante una celebración familiar en Caborca, donde un dron lanzó explosivos, resultando en tres mujeres lesionadas. Esta modalidad no solo afecta a Caborca, sino que la violencia permea a otros municipios sonorenses como Santa Ana, Altar, Sáric, Atil, Tubutama, Oquitoa, Pitiquito, Trincheras, Sonoyta y San Luis Río Colorado, generando temor entre sus habitantes.

El uso de drones por parte del crimen organizado no es exclusivo de Sonora. En marzo pasado, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, ya había advertido sobre el incremento de esta práctica a nivel nacional, señalando a Michoacán como uno de los estados con mayor incidencia en ataques contra miembros de las fuerzas armadas y civiles, e incluso para disputar territorios con bandas rivales. Incidentes previos en Michoacán incluyeron un atentado contra militares que provocó la muerte de cuatro uniformados y nueve heridos, presuntamente mediante el uso de drones y una mina terrestre. En Guerrero, a principios de año, un ataque similar con drones cobró la vida de 30 personas.

Un informe gubernamental de 2023 detalló que entre 2020 y agosto del año pasado se detectaron explosivos en al menos 605 drones, lo que subraya la creciente preocupación por la militarización de las tácticas delictivas en el país.